Los funcionarios de seguridad iraníes han informado que más de 100 personas han sido arrestadas en diversas provincias en relación con los recientes disturbios, mientras que altos funcionarios han señalado la participación extranjera, incluidos Estados Unidos e Israel, como responsables de convertir las protestas económicas en disturbios violentos.
La policía de la provincia de Lorestan informó que las fuerzas de seguridad, en colaboración con otros cuerpos militares y de inteligencia, habían identificado y detenido a más de 100 personas por su implicación en los disturbios y actos de inseguridad en varias ciudades en los últimos días, según reportes de la agencia de noticias Tasnim.
La policía de Lorestan también indicó que se habían identificado y desmantelado dos “equipos terroristas”, compuestos por cuatro y siete miembros, en las ciudades de Boruyerd y Jorramabad.
Se informó que los grupos estaban equipados con armas de fuego y armas blancas, y que planeaban desestabilizar la provincia mediante disturbios y causar víctimas mortales.
Las autoridades policiales agradecieron la cooperación de los residentes y pidieron a los ciudadanos que informaran sobre temas de seguridad a través de las líneas de emergencia de la policía y las líneas directas de inteligencia operadas por el Ministerio de Inteligencia y el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI).
Por otro lado, una fuente de seguridad en la provincia de Jorasan del Norte dijo que los principales líderes de los recientes disturbios en la capital provincial, Boynurd, habían sido arrestados.
Además, agregó que las confesiones de los detenidos indicaban planes para fabricar víctimas mortales y acusar a la República Islámica de matar a jóvenes, señalando que sus objetivos iban más allá de una protesta pacífica y buscaban generar inestabilidad para avanzar en objetivos políticos.
Mientras tanto, el portavoz del Consejo de Guardianes, Hadi Tahan Nazif, afirmó que la intervención extranjera había transformado las protestas económicas pacíficas en disturbios violentos. Nazif expresó en una conferencia de prensa sus condolencias por los fallecidos durante los recientes disturbios, incluidos miembros de las fuerzas de seguridad.
El vocero indicó que un supervisor de las elecciones del Consejo de Guardianes había sido asesinado en Qazvin, citando “manos ocultas” detrás de los crímenes, y subrayó que estas fuerzas eran responsables de la muerte de más de 1000 iraníes durante la guerra de 12 días en junio.
Dijo que la intervención de actores extranjeros había convertido las demandas legítimas relacionadas con el sustento en disturbios, y agregó que la opinión pública exige medidas firmes contra los responsables.
Las autoridades también informaron de daños extensos a los servicios de emergencia. El jefe del Departamento de Bomberos de Teherán, Qodratolá Mohamadi, dijo que durante dos días de disturbios, 43 camiones de bomberos habían sido dañados y ocho destruidos por completo.
Mohamadi explicó que los bomberos se vieron impedidos de atender las llamadas de emergencia después de que los alborotadores bloquearan los vehículos, expulsaran a las brigadas y vandalizaran los camiones de bomberos. Señaló que una estación de bomberos en Teherán había sido atacada, dañada y saqueada.
Agregó que 15 camiones de bomberos fueron dañados en Isfahan y cinco en Ahvaz. Mohamadi indicó que la pérdida de equipos, muchos de los cuales fueron importados con divisas extranjeras, sería costosa y llevaría mucho tiempo reponerlos.
Comentó que alrededor de la mitad de las misiones de extinción de incendios en Teherán no pudieron llevarse a cabo durante los disturbios, con un aumento de llamadas de emergencia al servicio de bomberos, que pasaron de un promedio de 3000 diarias a aproximadamente 6000.
Asimismoe, en la provincia de Guilán, el presidente de la Corte Suprema, Mayid Elahian, informó que un tribunal en Rasht fue incendiado durante los disturbios, interrumpiendo temporalmente los servicios judiciales. Dijo que se habían quemado mezquitas y ejemplares del Corán, junto con decenas de tiendas, bancos y una clínica, lo que resultó en la muerte de tres enfermeras.
Elahian señaló que las detenciones seguían en curso y que aquellos que lideraron los disturbios enfrentarían severas sanciones. Culpó de la violencia a la dirección proveniente de Estados Unidos e Israel.
Agencia de noticias Tasnim también reportó que Farajollah Shushtari, hijo del comandante mártir del CGRI Nur Ali Shushtari, fue asesinado en un atentado terrorista en Mashad durante los disturbios de la noche del viernes. Shooshtari fue descrito como un activista cultural y social.
Durante los últimos días, tanto el presidente de EE.UU., Donald Trump, como el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, han expresado abiertamente su apoyo a los disturbios.
En una publicación en su cuenta X en idioma persa, el servicio de espionaje israelí (el Mossad) emitió un llamado directo a los alborotadores a continuar con las protestas, diciendo que los está apoyando “no solo a distancia o con palabras” sino “en el terreno”, informó la semana pasada la radio del ejército israelí.
El exsecretario de Estado estadounidense Mike Pompeo también emitió declaraciones aludiendo a la participación del Mossad en disturbios.
mep/hnb
