Mediante una misiva dirigida este viernes al secretario general de la ONU y su Consejo de Seguridad, el canciller iraní, Seyed Abás Araqchi, ha censurado la carta de los ministros de Asuntos Exteriores de Francia, Alemania y el Reino Unido (E3 o la troika europea), en relación con del acuerdo nuclear de 2015 de nombre oficial Plan Integral de Acción Conjunta (PIAC o JCPOA, por su sigla en inglés) y la resolución 2231 del Consejo de Seguridad que refrenda el pacto.
“Dicha carta (del E3), al distorsionar los hechos, constituye un nuevo intento de preparar el terreno para dos líneas de acción, ambas ilegítimas, que representan un precedente peligroso al debilitar la credibilidad y la unidad del Consejo de Seguridad y de sus resoluciones”, ha enfatizado.
Asimismo, ha detallado que la aludida carta de las partes europeas, de manera irónica e involuntaria, revela dos fallos fundamentales en el argumento de la troika respecto a un posible intento de recurrir a lo que llaman ‘reimposición automática de sanciones’ contra Irán.
“La troika, al alegar falsamente que ‘Irán solo activó el mecanismo de resolución de disputas en julio de 2020’, intenta desacreditar las medidas compensatorias de Irán, distorsionar la secuencia de los acontecimientos y ocultar el hecho de que la República Islámica de Irán había activado formalmente dicho mecanismo en una carta fechada el 10 de mayo de 2018”, señala Araqchi.
Al hacer alusión a la reunión urgente de la comisión mixta de PIAC en 2018, ha recordado que Irán dejó en claro que recurriría al artículo 36 del PAIC, según el cual, en caso de que persistir el incumplimiento grave de las otras partes, ejercería sus derechos y “de manera gradual y conforme al calendario previsto, suspenderá el cumplimiento de sus compromisos en el marco del acuerdo nuclear”.
Suspensión de compromisos fue una respuesta legítima a salida de EEUU
“Como se ha señalado en múltiples comunicaciones, la decisión de la República Islámica de Irán de suspender el cumplimiento de sus compromisos, conforme a los artículos 26 y 36 del PAIC, fue una respuesta legítima y legal a la salida unilateral de Estados Unidos del acuerdo y a la reimposición de sanciones ilegales por parte de ese país. Por lo tanto, es completamente ilógico que la Troika considere su decisión de no cumplir con sus compromisos o su intento de activar la reimposición automática de sanciones como una reacción frente a las medidas compensatorias legítimas de Irán; medidas que se adoptaron un año después de la salida ilegal de Estados Unidos y del incumplimiento de la troika y la Unión Europea en el cumplimiento de sus propios compromisos”, ha explicado.
Ha destacado que las medidas de Irán se tomaron “en plena conformidad con sus derechos conforme a los artículos 26 y 36 del PAIC, con el objetivo de proteger el acuerdo obligando a las partes a cumplir sus compromisos”. “La caracterización por parte de la Troika de estas medidas legítimas como ‘incumplimiento de compromisos’ ignora su propia responsabilidad en provocar este recurso legítimo. La resolución 2231 debía expirar en su ‘fecha de vencimiento’”, ha agregado.
Irán: Diplomacia es “la vía más eficaz y eficiente”
También, Irán ha instado a CSNU a cumplir plenamente con los cronogramas vinculantes establecidos en la resolución 2231, de manera que sus disposiciones se cumplan según lo previsto y se allane el camino para reanudar las interacciones diplomáticas en un entorno más constructivo, libre de coerción y amenazas.
Tras destacar que diplomacia sigue siendo “la vía más eficaz y eficiente” para resolver las disputas, ha manifestado que Irán reafirma su compromiso con interacciones diplomáticas significativas con el objetivo de alcanzar un nuevo acuerdo.
Al final, Irán ha exigido a todos los miembros del CSNU a rechazar la “manipulación política indebida” y a trabajar para salvaguardar la integridad del derecho internacional y la autoridad de este organismo. “El camino a seguir reside en el respeto mutuo, no en la coerción”, ha afirmado.
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