• Bahram Qasemi, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, durante una rueda de prensa en Teherán, capital persa.
Publicada: sábado, 11 de agosto de 2018 18:14

Irán resta importancia a las presiones de EE.UU. a Turquía y asegura que nadie puede cambiar la voluntad de los pueblos recurriendo al uso de la fuerza.

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Bahram Qasemi, ha expresado hoy sábado su consternación por la conducta de “un presidente que al otro lado del mundo manifiesta su alegría al infligir un daño a la economía de otro país, a la vez que determina cifras y plazos para la caída del valor de su moneda oficial”.

En declaraciones a los periodistas, Qasemi ha enfatizado que Irán, como vecino y amigo de Turquía, siempre ha ofrecido su apoyo al pueblo y el Gobierno de Turquía en los momentos difíciles, y ha expresado su esperanza de que Ankara “pueda controlar esta situación impuesta desde el exterior”. “Seguramente saldrá airosa, ya que la voluntad de los pueblos no cambia con amenazas y coacciones de otros”, ha apostillado.

La República Islámica, ha reiterado el diplomático persa, brindará a Ankara cualquier ayuda que pueda. “Hoy quiero emitir al país vecino el mensaje de que no está solo, que Irán estará a su lado”, ha enfatizado.

(Turquía) seguramente saldrá airosa, ya que la voluntad de los pueblos no cambia con amenazas y coacciones de otros”, afirma Bahram Qasemi, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, sobre las presiones de EE.UU. a Ankara.

 

Irán y Turquía, ha insistido Qasemi, pueden en las actuales circunstancias ser “buenos socios” el uno para el otro, del mismo modo que en el pasado han sabido beneficiarse de buenas relaciones mutuas.

“Espero que vuelva al mundo la sensatez y que las relaciones entre los países se basen en la  sabiduría, la prudencia y la buena intención”, ha dicho por otra parte el vocero iraní.

El presidente de Estado Unidos, Donald Trump, anunció el viernes su decisión de elevar los aranceles a las importaciones de acero y aluminio procedentes de Turquía hasta un 50 y un 20 %, respectivamente, a la vez que se jactaba de la “rápida” caída de la lira turca frente al “fuerte” dólar estadounidense.

En reacción, el jefe del Gobierno del país euroasiático, Recep Tayyip Erdogan, llamó a su pueblo a la “lucha nacional”, exhortando a cambiar por liras turcas todos los dólares, euros u oro que guarden “bajo el colchón”.

Las relaciones entre EE.UU. y Turquía se han tensado después de que Washington sancionara a algunos ministros turcos por el caso del pastor estadounidense Andrew Brunson, arrestado en Turquía.

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