Mediante una carta dirigida a Turk el miércoles, más de 500 empleados de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (ACNUDH) con sede en Ginebra, alertan que el fracaso de su oficina en calificar la guerra de Gaza de “genocidio” socava el sistema global de protección de los derechos.
El documento destaca que “un amplio sector representativo” del personal de la ACNUDH creía que se había alcanzado el umbral legal para el genocidio en el caso de la guerra de casi dos años de Israel en Gaza, “basándose en amplios informes de los mecanismos de la ONU”, así como de expertos independientes.
También, señaló que el órgano de DD.HH. de la ONU debería “reflejar esta evaluación de manera más explícita en sus comunicaciones públicas” y que no hacerlo “corre el riesgo de erosionar la credibilidad de la ACNUDH como autoridad líder en materia de derechos humanos para todos en todas partes”.
El personal de la ACNUDH expresó su “profunda frustración por la escala, el alcance y la naturaleza de las violaciones denunciadas y su impacto en los civiles, especialmente las mujeres y los niños”, debido a los ataques de Israel.
Al recordar los errores históricos de este organismo, en concreto el genocidio de Ruanda de 1994, donde más de un millón personas perdieron la vida, afirmó que todo el mundo lo considera como uno de sus “mayores fracasos morales”.
Tras recalcar que la ACNUDH tiene la “firme responsabilidad jurídica y moral de denunciar los actos de genocidio”, los firmantes declararon que “no denunciar un genocidio en curso socava la credibilidad de la ONU y del propio sistema de derechos humanos”.
Pese a que la ONU no ha empleado ese término y sus funcionarios sostienen que corresponde a los tribunales internacionales determinarlo, múltiples líderes mundiales y grupos de derechos humanos, como Amnistía Internacional (AI), así como la experta independiente de la ONU, Francesca Albanese, han calificado las atrocidades de Israel como un genocidio.
El 2023, Sudáfrica presentó una demanda por genocidio contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), pero el caso aún no ha sido resuelto por el tribunal.
Desde el pasado octubre de 2023, Israel, patrocinado por EE.UU. y algunos países europeos, desató una guerra genocida en la Franja de Gaza que hasta el momento ha asesinado a 63 025 palestinos en el enclave costero.
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