El embajador y representante permanente de la República Islámica de Irán ante las Naciones Unidas, Amir Said Iravani, ha condenado enérgicamente este viernes la “decisión temeraria” del Reino Unido, Francia y Alemania, conocido como E3 o la troika europea, de activar de manera ilegítima el mecanismo de snapback para restablecer las sanciones de la ONU contra Teherán.
“La República Islámica de Irán rechaza y condena enérgicamente la acción ilegal de Francia, Alemania y el Reino Unido para iniciar el proceso de snapback. Esta medida elude el mecanismo de solución de controversias del JCPOA (acuerdo nuclear de 2015). Constituye un intento ilegítimo de resucitar resoluciones anuladas y una clara violación de la Resolución 2231 del Consejo de Seguridad de la ONU”, ha declarado en declaraciones a los periodistas en la sede de la ONU.
El diplomático iraní ha sentenciado que esta medida, lejos de presionar a Irán, constituye un “chantaje” y una escalada innecesaria que debilita gravemente la cooperación con la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA).
“Los tres países europeos carecen de toda legitimidad jurídica o moral para recurrir al mecanismo de restablecimiento automático de sanciones”, ha afirmado.
Irán, comprometido con la diplomacia, nunca negociará bajo coerción
Iravani ha hecho hincapié en que la medida de E3 busca simplemente “chantajear a Irán y ejercer presión política”. “La República Islámica está comprometida con la diplomacia, pero nunca negociará bajo amenaza o coerción”, ha declarado, enfatizando que las tácticas de presión están diseñadas para imponer, no para resolver los problemas, y ha añadido que Irán jamás se rendirá ante ellas.
Asimismo, ha advertido que este camino tomado por la troika europea no solo daña la credibilidad y la integridad del Consejo de Seguridad de la ONU, sino que también coloca la paz y la seguridad internacionales en “grave peligro”.
El jueves, los ministros de Asuntos Exteriores de Francia, Reino Unido y Alemania dijeron que invocan el proceso conocido como mecanismo snapback, que inicia un proceso de 30 días para reimponer sanciones antiraníes de la ONU suspendidas hace una década, en virtud del acuerdo nuclear de nombre oficial Plan Integral de Acción Conjunta (PIAC o JCPOA, por su sigla en inglés) que firmaron en 2015 Irán y el Grupo 5+1 —los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (China, Francia, Rusia, Reino Unido, Estados Unidos) y a Alemania—.
El mecanismo snapback fue diseñado bajo la Resolución 2231, que validó el acuerdo nuclear de 2015 para permitir la reimposición de sanciones de la ONU si se descubre que Irán ha cometido un incumplimiento significativo del pacto.
El acuerdo nuclear impuso una serie de restricciones al programa nuclear pacífico iraní a cambio de la eliminación de las sanciones de la ONU y las impuestas por Estados Unidos al país persa. Sin embargo, la salida unilateral de EE.UU. del pacto en 2018 y la reimposición de embargos dejó el PIAC moribundo.
El Gobierno iraní ha calificado de “nula y sin valor” la reactivación del mecanismo snapback, argumentando que los tres países europeos no ha cumplido sus compromisos en virtud del PIAC tras la salida de EE.UU. del mismo pacto, por lo que carece de cualquier autoridad legal para hacerla.
nsh/tmv