En la capital de Yemen, Saná, y otras ciudades del país árabe, decenas de miles de personas salieron a las calles en solidaridad con el pueblo de Gaza. Las fuerzas armadas yemeníes han lanzado varios misiles hacia los territorios ocupados por Israel, para advertirle al régimen de Netanyahu, que Palestina no está sola.
Para los palestinos en Ramalá, más de 11 MIL víctimas mortales de Gaza, no son solo un número, son vidas humanas: cada una de ellas, valiosas, que se pierden bajo los bombardeos israelíes.
Decepcionados con los organismos internacionales, los congregados dicen en voz alta el nombre del movimiento que esperan acabe con la carnicería del régimen de Israel.
En Reino Unido, los indignados se congregaron en Rochester frente a las fábricas de BAE Systems, un fabricante de armas que provee armamento a Israel.
Similares marchas se organizaron en Río de Janeiro, Brasil, Amman en Jordania, y Nueva York, Estados Unidos.
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