• El premier israelí, Benjamín Netanyahu, ofrece discurso ante el lobby AIPAC, EE.UU., 6 de marzo de 2018.
Publicada: viernes, 13 de julio de 2018 7:35
Actualizada: viernes, 13 de julio de 2018 9:19

Un politólogo israelí admite que el régimen de Tel Aviv podría haber deshidratando nubes que se dirigen hacia Irán para influir en el clima del país persa.

Tras las especulaciones sobre la intensa sequía que sufre gran parte del territorio iraní en los últimos años, el politólogo israelí Saimon Tsipis no descartó la posibilidad de que Israel haya utilizado “armas climáticas” para provocar un cambio climático en Irán, como parte de su guerra híbrida contra Teherán.

“Actualmente somos testigos de una guerra híbrida que va más allá de los límites de un conflicto común: es decir, se utilizan todos los métodos, incluso los que son capaces de influir en el clima y en el tiempo”, sostuvo Tsipis, en una entrevista publicada el jueves por la agencia oficial rusa Sputnik.

Para influir en las condiciones climáticas en Irán, Tsipis consideró que el régimen de Tel Aviv podría contar con el apoyo de otro país, como EE.UU., que tiene bases militares en países vecinos de Irán, como los Emiratos Árabes Unidos (EAU), Catar, Kuwait y Arabia Saudí. “Probablemente lo hacen desde Arabia Saudí”, agregó.

Actualmente somos testigos de una guerra híbrida que va más allá de los límites de un conflicto común: es decir, se utilizan todos los métodos, incluso los que son capaces de influir en el clima y en el tiempo”, dijo el politólogo israelí Saimon Tsipis.

 

La semana pasada, las autoridades iraníes, citando datos científicos, indicaron que durante los últimos cuatro años, todas las cimas —que se extienden desde Afganistán hasta el Mediterráneo y que están a más de 2200 metros de altura— han estado cubiertas de nieve a excepción de los montes que se ubican en el país persa.

A este respecto, el jefe del laboratorio de climatología del Instituto de Geografía de la Academia de Ciencias de Rusia, Vladimir Semenov, dijo a Sputnik que Irán podría ser víctima de una guerra climática.

“Efectivamente, se pueden usar aviones con cañones llenos de sustancias especiales, como partículas de hielo seco, cristales de nitrógeno líquido y yoduro de plata, que ayudan a deshidratar las nubes. Estas sustancias contribuyen a que la lluvia caiga en tierra antes de que las nubes lleguen a un lugar determinado”, detalló.

Sin embargo, subrayó que Israel no puede influir en las nubes desde los territorios palestinos ocupados, dado que se encuentra a una distancia de más de mil kilómetros.

El pasado julio, el premier israelí, Benjamín Netanyahu, se mostró preocupado por la sequía en Irán, una actitud tachada de “irrelevante” por el Gobierno de Teherán.

Recientemente, Israel ha subido de tono su retórica bélica contra Irán, e incluso ha llegado a amenazar con bombardear Teherán, aunque, según los expertos, su poder militar no supera al de Irán.

Por su parte, Irán, ante las constantes amenazas con “acciones directas” por parte de Israel, ha advertido a las autoridades israelíes de que si comienzan una guerra contra la República Islámica de Irán, sería el fin de su régimen.

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