La respuesta de la presidenta Sheinbaum fue a dos metros de la frontera con Estados Unidos. Nunca tan cerca ni tan claro: México es un país soberano, libre y respetuoso de la soberanía de los pueblos. Con motivo de la inauguración de un puente construido por ingenieros militares, mandó otro mensaje: Los mexicanos deben estar orgullosos de sus fuerzas armadas, surgidas de la Revolución; aseguro que son pueblo uniformado. Estas palabras tienen un destinatario, el presidente Donald Trump, quien decretó la imposición de aranceles al país que suministre petróleo a Cuba. Los senadores mexicanos de varias fuerzas políticas aseguran que México debe mantener su política exterior a pesar de las presiones de su vecino.
Trump amenazó a México con imponer aranceles del 5% por incumplimiento de un tratado de aguas firmado en 1944, por enviar petróleo a Cuba a pesar de acuerdos firmados hace décadas, con renegociar tratados comerciales y con intervenir en territorio mexicano para luchar contra los cárteles de la droga. Muchas presiones de Estados Unidos para un país que cree en la cooperación mutua, equilibrada y con respeto a la soberanía.
Sobre Cuba, otra de las presiones de Trump, México optó por una respuesta diplomática. Enviará ayuda a la isla de forma humanitaria. Se necesita una presidencia firme ante estos embates del exterior.
Las presiones comerciales que ejerce Donald Trump a nivel global no ponen en riesgo la soberanía de México, dicen legisladores de la República. Sin embargo, la presidenta Sheinbaum mantiene la relación con mucha diplomacia y cuidado para evitar que el vecino del norte imponga aranceles a productos mexicanos.
Arturo Calvillo, Ciudad de México.
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