• Inmigrantes latinoamericanos llegan a una estación de autobús en Texas, EE.UU., 23 de junio de 2018.
Publicada: viernes, 13 de julio de 2018 2:33
Actualizada: sábado, 14 de julio de 2018 0:58

México se opone a la petición de la Casa Blanca de que los migrantes que soliciten refugio en la frontera lo hagan en su territorio y no en Estados Unidos.

Funcionarios de EE.UU. están convencidos de que el “acuerdo de tercer país seguro” podría disuadir a miles de centroamericanos que buscan asilo cada año, saturando los tribunales migratorios y provocando dolores de cabeza al presidente estadounidense, Donald Trump, según publicó el jueves la agencia británica de noticias Reuterscitando un documento oficial.

Sin embargo, a pesar de la creciente presión de Washington a México para que acepte el pacto, el vecino del sur considera la propuesta como una línea roja que nunca la cruzará, señala una nota informativa preparada por el titular de la Secretaria de Relaciones Exteriores de México, Luis Videgaray, para una reunión que sostuvo el martes con la secretaria de Seguridad Nacional de los EE.UU., Kirstjen Nielsen, en Guatemala.

“México no está en condiciones para aceptar un acuerdo de tercer país seguro, como lo ha propuesto Estados Unidos en ocasiones anteriores”, reza el texto.

México no está en condiciones para aceptar un acuerdo de tercer país seguro, como lo ha propuesto Estados Unidos en ocasiones anteriores”, señala un comunicado de la Secretaria de Relaciones Exteriores de México en referencia a la solicitud de la Casa Blanca para que el país azteca acepte el acuerdo de tercer país seguro para los migrantes.

 

Al respecto, se lee en la nota que México ha hecho un gran esfuerzo para proporcionar información sobre el asilo a los centroamericanos detenidos en la frontera sureña de México y “recientemente adoptó medidas que permiten a los solicitantes de asilo trabajar mientras se resuelve su caso”.

El acuerdo de tercer país seguro permitiría a los funcionarios fronterizos de Estados Unidos rechazar a la mayoría de los solicitantes de asilo que cruzan México para llegar a Estados Unidos, lo que los obligaría a pedir refugio al gobierno mexicano.

Esto mientras, varias organizaciones de la sociedad civil mexicana y estadounidense solicitaron el jueves al presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), y al futuro canciller del Gobierno mexicano, Marcelo Ebrad Casaubón, el rechazo de la política estadounidense “tercer país seguro” que podría discutirse este viernes en la reunión que sostendrá el nuevo equipo de Gobierno con el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo. 

El conflicto migratorio se ha producido entre ambas partes desde la llegada de Trump a la Casa Blanca el 20 de enero de 2017. De acuerdo con las últimas encuestas publicadas, alrededor de 2000 niños migrantes han sido separados de sus familias, tras haber ingresado al país norteamericano, en el marco de la polémica política migratoria del mandatario, la llamada “Tolerancia cero”.

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