• Manifestantes iraquíes llevan una imagen del máximo clérigo chií de Irak, el ayatolá Seyed Ali Sistani, en Basora (sur), 1 de noviembre de 2019. (Foto: AFP)
Publicada: viernes, 8 de noviembre de 2019 16:48
Actualizada: viernes, 8 de noviembre de 2019 19:30

Un alto clérigo religioso de Irak advierte de planes de varios elementos internos y externos para desviar las protestas pacíficas y desestabilizar el país árabe.

“Algunos elementos internos y externos han desempeñado un rol destacado en el profundo sufrimiento, represión y hostilidades que ha sufrido Irak en las últimas décadas, y hoy también quieren usar las protestas para lograr sus propios objetivos”, ha denunciado el máximo clérigo chií de Irak, el ayatolá Seyed Ali Sistani.

En un comunicado emitido este viernes, el ayatolá Sistani ha pedido a los manifestantes iraquíes impedir que los agentes infiltrados desvíen las protestas pacíficas por la corrupción, el paro y los ineficaces servicios básicos, con el fin de desestabilizar Irak.

Al respecto, el texto ha llamado al Gobierno iraquí, presidido por Barham Saleh, a realizar, inmediatamente, reformas para responder a demandas de los manifestantes y poner fin, de este modo, a la corrupción y problemas económicos que sufre el país.

LEER MÁS: “Autoridad religiosa puede ayudar a Irak a superar actual crisis”

Algunos elementos internos y externos han desempeñado un rol destacado en el profundo sufrimiento, represión y hostilidades que ha sufrido Irak en las últimas décadas, y hoy también quieren usar las protestas para lograr sus propios objetivos”, denuncia el alto clérigo chií de Irak, el ayatolá Seyed Ali Sistani.

 

Ha insistido, además, en la necesidad de que las fuerzas de seguridad iraquíes eviten el uso excesivo de violencia contra los manifestantes.

El jueves, el comandante de operaciones de Bagdad (capital de Irak) resaltó que las fuerzas de seguridad de su país recibieron la orden para que no utilicen munición real e incluso tiro al aire durante las manifestaciones iniciadas el pasado 1 de octubre contra la corrupción y el empeoramiento de las condiciones sociales en el país árabe.

Pese a reformas aprobadas por el Gobierno iraquí para responder a las demandas legítimas de los manifestantes, las marchas se tornaron violentas en el país debido a la infiltración de agentes dirigidos por actores como EE.UU. e Israel.

Ante tal coyuntura, varios analistas opinan que Washington y el régimen de Tel Aviv intervienen en las protestas pacíficas en Irak para crear caos y poder así “mantener el dominio económico y político de un Irak destrozado y hacerse con el control del petróleo”.

fmk/lvs/rba

Comentarios