• Hondureños se debaten entre la vida y la muerte
Publicada: jueves, 6 de agosto de 2020 6:49
Actualizada: jueves, 6 de agosto de 2020 10:02

En Honduras, la población se debate entre la vida y la muerte a causa del COVID-19, pero también debido a la corrupción de su Gobierno.

Los hondureños se debaten entre la vida y la muerte debido a la corrupción de su Gobierno que deja sin medicamentos y atención médica a los hospitales públicos. 

Estos contenedores son hechos pasar por hospitales móviles por el Gobierno de Juan Orlando Hernández. En una trama digna de una historia de robos y saqueos, sobrevaloraron según un informe de la Asociación para una Sociedad más Justa, en 4 millones de dólares cada supuesto hospital móvil.

Los contenedores fueron pagados desde el mes de marzo, de contado y sin ninguna garantía para el estado de Honduras. Luego que el secretario de la Presidencia, Ebal Díaz, pidiera la aprobación al Parlamento hondureño más de 2,500 millones de dólares, y prometer la construcción de 94 hospitales públicos.

La cifra de fallecidos oficiales ronda las 1,400 víctimas, con más de 40 mil infectados. Pero esos números difieren de las realidades que se viven en los hospitales del país.

Los contenedores en su mayoría en mal estado y con equipo  médico vencido o dañado según informes del Consejo Nacional Anticorrupción ya fueron trasladados a Tegucigalpa.

Mientras los hondureños mantienen un constante duelo por la muerte de sus familiares a causa del Covid-19 a mi espalda se erige uno de los ultimo monumentos a la corrupción de Juan Orlando Hernández, supuesta compra de hospitales móviles con una sobrevaloración en más de 5 millones de dólares por cada unidad, mientras los corruptos son dejados libres sin ningún castigo.

Los funcionarios de Inversiones Estratégicas de Honduras continúan con su discurso de supuesta transparencia, pero sin dar razón de los restantes 5 hospitales móviles que ya fueron pagados por el estado.

Hernández ordeno que sean los militares quienes administren los hospitales móviles y no la secretaria de salud, en un binomio de corrupción que lo mantienen en el poder.

Dassaev Aguilar, Tegucigalpa.

kmd/mkh