El Ministerio de Asuntos Exteriores de Suecia, en un comunicado divulgado el domingo, declaró que el Gobierno de este país comprende perfectamente que las acciones islamófobas llevadas a cabo en manifestaciones en Suecia pueden ser ofensivas para los musulmanes.
“Condenamos enérgicamente estas acciones, que de ninguna manera expresan los puntos de vista del Gobierno sueco”, apostilló.
Según la televisora catarí Al Jazeera, dicho retroceso se debe a una petición que la Organización de Cooperación Islámica (OCI) hizo el domingo a todos 57 países miembros para adoptar medidas colectivas con el fin de evitar cualquier otro acto antislámico, y transmitir el “mensaje claro” de que los actos de profanación al sagrado libro de los musulmanes, el Corán, los abusos contra el profeta Muhamad (P) y las figuras islámicas “no son incidentes normales de islamofobia”.
Entretanto, los usuarios en las redes sociales han anunciado el lanzamiento de una campaña para boicotear los productos suecos en los países musulmanes, a petición de la Universidad egipcia de Al-Azhar, el centro de estudios islámicos más prestigioso del mundo islámico.
En un acto autorizado por la Policía sueca, en el primer día de la fiesta musulmana de Aid al-Adha (Fiesta del Sacrificio, de gran importancia religiosa y cultural para los fieles musulmanes), un hombre quemó el 28 de junio varias páginas de un ejemplar del Corán ante la mayor mezquita de Estocolmo, capital de Suecia.
No es la primera vez que este tipo de profanaciones sucede en Suecia con la luz verde de las autoridades de este país. En enero, la quema de un Corán frente a la embajada turca desencadenó semanas de protestas y llamamientos al boicot de productos suecos.
Los países musulmanes como Irak, Irán, Yemen, Turquía, Arabia Saudí, Jordania y Egipto, entre otros, alzaron la voz contra la repetida blasfemia a su libro sagrado en Suecia. Asimismo, la Liga Árabe (LA) y el Consejo de Cooperación del Golfo Pérsico expresaron, por separado, una fuerte condena por tal profanación.
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