Más de 200 sedes locales del Partido Laborista (PL) británico siguen aumentando la presión sobre el líder de la formación, Jeremy Corbyn, para que apoye abiertamente la celebración de un segundo referéndum sobre el Brexit. Corbyn, quién votó a favor de la permanencia, ha sido tradicionalmente un euroescéptico.
En la calle la presión sobre el Brexit también es palpable, con miembros de la extrema derecha usando el éxito de los “gilets jaunes” o “chalecos amarillos” para increpar a políticos y periodistas partidarios de la permanencia en Europa.
Tras este incidente y otros como este (en vídeo) han motivado a más de 50 miembros del Parlamento a pedir protección policial ante la agresividad y la radicalización de las posturas en el Reino Unido, principalmente en favor del Brexit, a menos de una semana para que se vote el acuerdo en el Parlamento.
Ian Díez, Londres.
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