• Edificio de la embajada de Irán, en Londres, capital británica.
Publicada: jueves, 7 de mayo de 2026 6:55

Irán ha rechazado las acusaciones de antisemitismo formuladas por funcionarios del Reino Unido, considerándolas como “infundadas” e “irresponsables”.

Mediante un comunicado divulgado el miércoles, la embajada de Irán en Londres, capital británica, expresó su “enérgica protesta y seria preocupación” con respecto a las recientes declaraciones realizadas por el primer ministro del país europeo, Keir Starmer.

El titular británico acusó, sin pruebas, a la República de Islámica de fomentar el antisemitismo en el Reino Unido, señalando que las autoridades estaban investigando si un Estado extranjero estaba detrás de los recientes ataques contra la comunidad judía, incluido un incendio provocado en una antigua sinagoga en el este de Londres.

La embajada rechaza categóricamente estas acusaciones infundadas de antisemitismo dirigidas contra la República Islámica de Irán”, se lee en el comunicado de la embajada iraní, de acuerdo con el cual, el pueblo y el Gobierno de Irán, guiados por los principios islámicos y un rico y antiguo patrimonio cultural, rechazan categóricamente todas las formas de antisemitismo.

En este contexto, remarcó que Irán alberga una de las comunidades judías más antiguas del mundo, cuyos miembros gozan del pleno reconocimiento y protección de sus derechos religiosos, culturales y políticos, y desarrollan su vida cotidiana y sus prácticas religiosas con total seguridad y libertad.

Asimismo, denunció que “la minoría judía de Irán, junto con otros civiles iraníes, también se ha visto afectada por las agresivas políticas y medidas antiraníes de Estados Unidos, el régimen israelí y los países occidentales, incluidas las sanciones y la guerra”.

Al respecto, destacó un ataque aéreo que causó la destrucción completa de la sinagoga Rafi Niya en Teherán, capital iraní, durante la criminal guerra de agresión estadounidense-israelí.

 

La embajada matizó que las críticas contra las políticas y acciones del régimen israelí, el genocidio y las violaciones ampliamente denunciadas que comete con respecto al derecho internacional, no deben equipararse deliberada o erróneamente con el antisemitismo.

En este sentido, expresó su preocupación por posibles “operaciones de falsa bandera” y pidió al Gobierno británico “que aborde estos incidentes delicados y sospechosos de manera justa y profesional, y que se abstenga estrictamente de atribuirlos a terceros de forma apresurada o con motivaciones políticas”.

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