“Las sanciones contra el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Mohamad Yavad Zarif, y la violación de tratados internacionales por parte de EE.UU. han puesto en peligro la legitimidad de su propio gobierno, como una gran potencia mundial. De hecho, la actitud de Donald Trump (presidente estadounidense) viola todos los principios establecidos por los fundadores de Estados Unidos y también ha cuestionado las bases de la creación de este país”, afirma Peter Andreas, profesor de economía internacional de la Universidad de Carolina del Norte (EE.UU.).
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En una entrevista con la agencia iraní de noticias Ilna publicada ayer lunes, el analista político abordó las razones y consecuencias de las sanciones de la Administración Trump contra el canciller iraní, tras retirarse del pacto nuclear alcanzado por Teherán y el Grupo 5+1.
El Gobierno estadounidense, respaldado por sus derechos constitucionales y su poder económico, ha podido mantener durante años un papel importante en la formación de varios convenios de derecho internacional, indica Andreas y matiza que ahora Trump viola esos tratados de forma ridícula y al mismo tiempo dolorosa.
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Las sanciones contra el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Mohamad Yavad Zarif, y la violación de tratados internacionales por parte de EE.UU. han puesto en peligro la legitimidad de su propio gobierno, como una gran potencia mundial. De hecho, la actitud de Donald Trump (presidente estadounidense) viola todos los principios establecidos por los fundadores de Estados Unidos y también ha cuestionado las bases de la creación de este país”, declara Peter Andreas, profesor de economía internacional de la Universidad de Carolina del Norte (EE.UU.).
La razón de sancionar a las autoridades iraníes es el rechazo a las demandas de Trump
“Las autoridades iraníes son sancionadas para presionarlas y finalmente aceptar lo que Trump quiere dictarles”, expresó el también exdirector del Grupo de Investigación de Estudios de Oriente Medio en la Brookings Institution (en Washington D.C., EE.UU.). El experto aduce también que, mediante tal presión, Washington intenta influir en la opinión pública.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció el pasado miércoles sanciones contra Zarif, indicando que esta decisión se adoptó debido a que el canciller iraní “actuó o intentó actuar en nombre, directa o indirectamente” del Líder de la Revolución Islámica de Irán (el ayatolá Seyed Ali Jamenei).
En reacción, el ministro de Asuntos Exteriores iraní indicó que el Gobierno de Trump le impuso sanciones porque lo considera una amenaza para la agenda de la Casa Blanca y con el objetivo de callar su voz en el mundo.
Al respecto, el analista reveló que las medidas coercitivas contra Zarif buscan reducir la capacidad de negociación de Irán ante las presiones estadounidenses. “Parece que el Gobierno estadounidense no está contento con el poder de negociación del canciller iraní”, subrayó.
Arabia Saudí e Israel son los que promueven las sanciones contra Irán
“Arabia Saudí e Israel son enemigos del Gobierno iraní por razones geopolíticas, ideológicas y económicas y constituyen la fuerza impulsora de las sanciones contra el país persa”, enfatizó Andreas.
De acuerdo con las declaraciones del analista político, detrás de las sanciones contra Irán no existen solo razones políticas, sino que los factores económicos tienen también un papel importante, sobre todo para Arabia Saudí; quien quiere conservar su dominio sobre el mercado mundial de petróleo.
Al respecto, las autoridades del país persa han declarado en reiteradas ocasiones que ningún país podrá reemplazarlo en el mercado petrolero y han repudiado el apoyo de Arabia Saudí a las medidas coercitivas de Washington contra Teherán, además de lamentar la ignorancia de Riad a las consecuencias de su “obediencia ciega” a Washington.
El razonamiento político iraní no acepta la implementación unilateral del pacto nuclear
La Casa Blanca reimpuso los embargos a Irán tras salirse en mayo de 2018 del acuerdo nuclear de 2015 suscrito con Teherán y el Grupo 5+1 (entonces integrado por EE.UU., el Reino Unido, Francia, Rusia y China, más Alemania).
Después de la retirada de Washington del Plan Integral de Acción Conjunta (PIAC o JCPOA, por sus siglas en inglés), Irán ha criticado en reiteradas ocasiones a Europa por no dar pasos prácticos para mantener la viabilidad del documento, limitándose a adoptar posiciones de carácter político desde que EE.UU. se salió ilegalmente del acuerdo y reimpuso enseguida sanciones contra el país persa.
Ante tal situación, Irán decidió en mayo pasado actuar de manera recíproca y, conforme a los artículos 26 y 36 del mismo pacto, reducir progresivamente algunos de sus compromisos para forzar a sus socios europeos a asumir sus obligaciones.
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En este sentido, Andrea puso de manifiesto que la política estadounidense está humillando el espíritu de las relaciones internacionales.
Para el entrevistado, los europeos no pueden hacer nada frente a EE.UU., pero al mismo tiempo piden a Irán que cumpla todos sus compromisos asumidos en el acuerdo nuclear, por tanto, “es natural que el razonamiento político iraní no acepte esto, incluso en un momento en que las autoridades iraníes han sido objeto de sanciones ilegales”.
Trump no busca el diálogo, sino presiona y presiona para forzar a Irán a reacciones duras y violentas
Andrea explicó que el Gobierno de Trump ha mostrado que en realidad no busca el diálogo con la República Islámica, sino que quiere aumentar sus presiones contra el país persa para forzarle a reaccionar de manera violenta. “La moderación de los iraníes es encomiable, y esto ha enfadado mucho a la Administración Trump”, señaló.
Las autoridades iraníes han descartado en varias ocasiones la posibilidad de conversaciones con la Administración estadounidense, debido a “la continuación de la hostilidad” de Washington hacia Teherán, lo que pone a todas luces que Washington no es un interlocutor fiable.
El canciller iraní remarcó ayer lunes que Estados Unidos no está interesado en el diálogo, sino busca que la República Islámica ceda ante sus presiones, algo que, agregó Zarif, “nunca sucederá”.
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