• Una vista general de la embajada de Estados Unidos en Tel Aviv.
Publicada: miércoles, 28 de febrero de 2018 11:14
Actualizada: miércoles, 28 de febrero de 2018 15:31

Una delegación estadounidense llegará la próxima semana a Al-Quds (Jerusalén) para realizar la debida coordinación para trasladar la embajada de EE.UU. de Tel Aviv a esta ciudad palestina, mientras el régimen de Israel asegura que no dispone del terreno tal y como solicita Washington.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que anunció en diciembre Al-Quds como “capital” del régimen de Tel Aviv, aseguró el pasado viernes que trasladará la embajada estadounidense en mayo, que coincidirá con el 70º aniversario de la imposición del régimen israelí en los territorios de Palestina, el 14 de mayo, una fecha que los palestinos rememoran cada año como Día de la Nakba (catástrofe, en español).

Las autoridades estadounidenses pidieron a las autoridades de la ciudad que faciliten un terreno vacío de 25 acres, donde no se encuentren otros edificios, sean viviendas o fábricas, en las inmediaciones, según ha publicado este miércoles The Times of Israel.

Los altos cargos israelíes en Al-Quds no obstante, han informado a Washington que no existe tal pieza de terreno que cumpla con sus requisitos, de acuerdo con el diario israelí Hadashot.

 

El informe de Hadashot añade que se estima que Estados Unidos “demuele” el Diplomat Hotel y construya en su lugar el nuevo centro diplomático. El edificio, comprado en 2014 por Estados Unidos, alberga actualmente a unos 500 inmigrantes ancianos de la desaparecida Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), recuerda.

Desde que Trump declaró el pasado 6 de diciembre la ocupada Al-Quds como capital israelí y ordenó el traslado de la embajada de EE.UU. a esta urbe, el presidente palestino, Mahmud Abás, lamenta que con esta medida proisraelí, Palestina ya no lo considera acreditado para ejercer de mediador en el proceso de paz, y congeló los contactos con representantes estadounidenses para este cometido.

Esta decisión asimismo provocó una oleada de críticas de distintos países del mundo, incluso de los aliados más cercanos de Washington, como el Reino Unido.

ask/rha/msf

Commentarios