• El senador republicano de EE.UU. Marco Rubio, tras una rueda de prensa sobre inmigración en Washington (capital), 25 de enero de 2017.
Publicada: lunes, 29 de enero de 2018 0:11
Actualizada: lunes, 29 de enero de 2018 3:25

En el contexto estadounidense actual de denuncia de acosos sexuales de personalidades públicas, el senador y excandidato presidencial Marco Rubio se ve obligado a volar de Florida a Washington para despedir al jefe de su equipo de trabajo, Clint Reed, por ‘conducta inapropiada’.

“Para las primeras horas de la tarde (del sábado), tenía indicios suficientes para concluir que, estando empleado en esta oficina, mi jefe de gabinete había violado las normas internas sobre relaciones adecuadas entre los supervisores y sus subordinados”, puede leerse en una nota publicada la noche del sábado en la página del senador republicano.

Rubio, conocido por sus posiciones extremadamente belicistas en política exterior, asegura en el comunicado que tuvo noticia “por primera vez” de las acusaciones en la tarde del día anterior, de manera directa, y que comenzó una investigación sobre el asunto “de inmediato”.

Esas pesquisas, añade, lo llevaron a identificar “amenazas (por parte de Reed) con la denegación de beneficios laborales”, se limita a detallar el senador de Florida (sureste), sin precisar más circunstancias, el sexo o identidad del empleado en cuestión ni en qué condiciones se hubieran materializado esas amenazas.

El despacho del republicano ha declinado además ofrecer esas precisiones, según reporta el diario británico The Daily Mail, pero Rubio añade en su anuncio que ayer mismo (sábado) viajó de Florida a la capital del país, Washington D.C. (unos 1400 kilómetros), para despedir en persona a Reed.

La celeridad en la reacción (de ser cierto que Rubio no había tenido noticia previa de la conducta de su jefe de personal) se explica en la alarma social desatada desde el pasado octubre por una cascada de denuncias de acoso y agresiones sexuales, en principio contra el productor de Hollywood Harvey Weinstein, después en ese mismo medio social y, posteriormente, en el conjunto de la clase dirigente estadounidense.

Para las primeras horas de la tarde (del sábado), tenía indicios suficientes para concluir que, estando empleado en esta oficina, mi jefe de gabinete había violado las normas internas sobre relaciones adecuadas entre los supervisores y sus subordinados”, señala el senador republicano estadounidense Marco Rubio.

 

Entre las celebridades del cine y los medios de comunicación manchados por las acusaciones están, entre otros, los actores Kevin Spacey, Dustin Hoffman, Louis C. K., el director Allan Stewart Königsberg (Woody Allen), los productores Brett Ratner y Gary Goddard, el guionista James Toback y figuras televisivas como Mark Halperin, Charles Rose y Matthew Lauer.

En la clase política, puede señalarse al expresidente George W. Bush, el senador demócrata Alan Franken, el republicano Roy Moore, el congresista demócrata John Conyers y, ¿cómo no?, al mismo presidente Donald Trump, del que la congresista Nancy Pelosi ha dicho que “provocó la respuesta” colectiva a las agresiones sexuales.

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