• Ecuatorianos protestan contra el Gobierno en las calles de Quito, la capital, 25 de mayo de 2020. (Foto: AFP)
Publicada: martes, 26 de mayo de 2020 7:42

Las medidas adoptadas por el presidente de Ecuador, Lenín Moreno, llevaron a sindicatos y organizaciones a salir a las calles para protestar contra el Gobierno.

Sindicatos y otros grupos de la sociedad desafiaron las restricciones por el coronavirus y organizaron marchas en varias ciudades de Ecuador, en protesta por las últimas medidas económicas adoptadas por el Ejecutivo de Moreno para enfrentar la pandemia del coronavirus.

Desde que el 29 de febrero se detectó el primer caso de la COVID-19 en Ecuador, el Estado ha perdido unos 8000 millones de dólares, obligando al Gobierno a un recorte del gasto que incluye una reducción del 25 % de la jornada laboral y el salario de funcionarios públicos.

Si no nos mata el coronavirus, nos va a matar el Gobierno” dijo Luis Mendieta, dirigente del sindicato de trabajadores de las universidades de Guayaquil.

El domingo, el jefe de Estado en su informe del tercer año de gobierno señaló que desde que se activó la emergencia sanitaria por la pandemia se han perdido 150 000 empleos, por lo que, a las medidas anteriores ordenó cerrar embajadas, reducir el personal diplomático y eliminar algunas empresas estatales, alegando que sería un ahorro de 4000 millones de dólares.

 

Moreno también pondrá en vigencia reformas recién aprobadas por la Asamblea Nacional para modificar las condiciones de los contratos laborales que prevé la reducción de hasta un 50 % de las horas de trabajo y recortes de hasta el 45 % del salario, en un intento por “salvar” empleos, lo que produjo el descontento de los sindicatos.

“Con esta ley de la inhumanidad todos los trabajadores regresan a ser peones, a ser esclavos”, dijo Mesías Tatamuez, presidente del sindicato Frente Unitario de Trabajadores (FUT), quien además pidió que se “deje de pagar la deuda externa y atienda la emergencia sanitaria”.

Además, desde junio se implementará un sistema para fijar los precios de los combustibles, con lo que busca reducir los subsidios.

A pesar de que el mandatario ecuatoriano sostiene que la crisis económica es el resultado de la pandemia, las estadísticas muestran que la caída libre de la economía se dio mucho antes del brote del coronavirus.

El último año de la presidencia de Moreno será probablemente más difícil que los anteriores ya que la pandemia podría servir como el último clavo en el ataúd de la economía ecuatoriana y consecuentemente un posible estallido social.

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