• Ernesto Sobrón Guzmán, embajador y representante permanente de Cuba ante las Naciones Unidas.
Publicada: lunes, 18 de mayo de 2026 6:49

Cuba reafirmó su derecho soberano a defenderse de cualquier posible agresión militar de Estados Unidos, en línea con el derecho internacional y la ONU.

En una entrevista con la agencia de noticias rusa TASS, el embajador y representante permanente de Cuba ante las Naciones Unidas, Ernesto Sobrón Guzmán, rechazó las afirmaciones estadounidenses que presentan a Cuba como una amenaza, declarando categóricamente que “Cuba no representa ninguna amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos. Quien afirme lo contrario miente”.

Hizo hincapié en el legítimo derecho de Cuba a la autodefensa frente a una invasión militar o a pretextos fabricados por Washington.

Estas declaraciones son una respuesta directa a un informe provocador del medio estadounidense Axios, que citaba a funcionarios de inteligencia estadounidenses, que afirmaban que Cuba ha adquirido más de 300 drones militares en los últimos años, principalmente de Rusia e Irán.

 

El informe alegaba que oficiales militares cubanos habían discutido el posible uso de estos drones contra objetivos estadounidenses, incluyendo la base naval ilegal de Estados Unidos en la Bahía de Guantánamo, buques militares estadounidenses e incluso la ciudad de Key West, en el sur de Florida, en caso de que se intensificara el conflicto.

Los funcionarios estadounidenses, al tiempo que exageraban la supuesta “amenaza”, se vieron obligados a admitir que Cuba no representa ningún peligro inminente y que sus capacidades militares no se comparan con episodios históricos críticos como la crisis de los misiles de 1962.

También reconocieron que La Habana no puede cerrar vías fluviales clave de la misma manera que Irán ha defendido heroicamente el estrecho de Ormuz contra las provocaciones estadounidenses.

Funcionarios cubanos, entre ellos el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, han denunciado el informe de Axios como parte de una narrativa fabricada diseñada para justificar la escalada de sanciones, la guerra económica y una posible intervención militar en el marco de la campaña de máxima presión de la actual administración estadounidense.

Esto sigue un patrón propio del imperialismo estadounidense, donde Washington inventa sistemáticamente pretextos para atacar a las naciones independientes que se resisten a su hegemonía.

El viceministro cubano de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, denunció el “esfuerzo visible” de Washington por normalizar la amenaza de agresión contra la isla a través de “diseño comunicacional fríamente calculado”. “Quienes participan en él serían cómplices del eventual baño de sangre”, afirmó el vicecanciller.

La Administración Trump ha acumulado desde enero más de 240 sanciones contra Cuba y ha reforzado el embargo con nuevas medidas financieras, energéticas y comerciales. La Casa Blanca sostiene que Cuba representa una amenaza para la seguridad nacional estadounidense.

Desde La Habana, el Gobierno cubano presenta las medidas como un intento deliberado de provocar hambre, colapso económico y desesperación social. La Habana ha acusado a Estados Unidos de aplicar una política “genocida” contra la isla.

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