Bajo el pretexto de una “amenaza inusual y extraordinaria” desde Cuba, la Administración del presidente de EE.UU., Donald Trump, reforzó el jueves las medidas para intensificar el bloqueo económico contra la isla, con el objetivo de causar un mayor sufrimiento humano.
Trump firmó una orden ejecutiva que permitiría imponer aranceles a los bienes de países que vendan o suministren petróleo a Cuba, escalando así las presiones económicas sobre la isla.
En respuesta, el Gobierno cubano condenó la nueva escalada de Estados Unidos, calificándola como un “brutal acto de agresión” contra la isla y su pueblo.
“Condenamos en los términos más firmes la nueva escalada de EE.UU. contra Cuba”, expresó el ministro de Relaciones Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, en un mensaje publicado en sus redes sociales la noche del jueves, agregando que Washington busca imponer un bloqueo total a los suministros de combustible hacia la isla.
El canciller cubano dijo que, para justificar esta escalada, Washington “se apoya en una larga lista de mentiras que pretenden presentar a Cuba como una amenaza que no es”.
“Cada día hay nuevas evidencias de que la única amenaza a la paz, la seguridad y la estabilidad de la región, y la única influencia maligna es la que ejerce el gobierno de EE.UU. contra las naciones y los pueblos de Nuestra América, a los que intenta someter a su dictado, despojar de sus recursos, mutilar su soberanía y privar de su independencia”, mencionó.
También denunció que EE.UU. recurre al chantaje y la coerción para presionar a otros países a unirse a su política de bloqueo, amenazando con imponer “arbitrarios y abusivos aranceles”, lo que viola las normas del libre comercio.
“Denunciamos ante el mundo este brutal acto de agresión contra Cuba y su pueblo, al que durante más de 65 años se ha sometido al más prolongado y cruel bloqueo económico jamás aplicado contra toda una nación y al que ahora se promete someter a condiciones de vida extremas”, concluyó el ministro de Relaciones Exteriores.
Desde la captura de Maduro, Washington ha reforzado la presión sobre La Habana y sostiene que el Gobierno cubano tiene los días contados porque considera que el fin del envío de crudo venezolano a la isla agudizará la crisis económica y provocará un cambio de régimen en la isla.
La Habana ha condenado como un “acto de terrorismo” la intervención en Caracas, ha advertido a EE.UU. que no tolerará intimidaciones ni amenazas y que no habrá negociación con “coerción” aunque ha expresado su disposición a mantener un diálogo con “igualdad y respeto”.
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