• Bruno Rodríguez, canciller de Cuba, ofrece una rueda de prensa en La Habana, capital de la isla, 20 de septiembre de 2019. (Foto: AFP)
Publicada: domingo, 26 de enero de 2020 13:49
Actualizada: domingo, 26 de enero de 2020 15:05

Cuba asegura que el gobierno ‘de facto’ de Bolivia interrumpió las relaciones diplomáticas bilaterales como resultado de las presiones de Estados Unidos.

El gobierno golpista de la autoproclamada presidenta de Bolivia, Jeanine Áñez, anunció el viernes su decisión de suspender los lazos diplomáticos con Cuba fundamentándose en que el canciller de la isla caribeña, Bruno Rodríguez, había tachado a Áñez de “mentirosa” y “golpista”.

De hecho, Rodríguez así se había referido a Áñez por las declaraciones que realizó sobre el papel de los médicos cubanos en territorio boliviano. Además, la actual presidenta interina de Bolivia acusó a La Habana de interferir en los asuntos de La Paz y manipular su “proceso democrático”.

Cuba rechaza pretextos e infundadas acusaciones de autoridades golpistas de Bolivia para suspender las relaciones diplomáticas. Desde su irrupción violenta en el poder, han desarrollado acciones sistemáticas para deteriorar los vínculos bilaterales”, denunció el sábado el ministro de Relaciones Exteriores de la mayor de las Antillas.

En un comunicado emitido en la cuenta de Twitter de la Cartera que encabeza, Rodríguez, tras haber rechazado la escalada de tensiones en los históricos lazos de los dos países y destacado la paciencia que La Habana ha mostrado ante las acciones del gobierno de facto de Bolivia, arremetió, una vez más, contra las actuales autoridades por arrancar “una feroz campaña de mentiras” contra Cuba y poner en entredicho los servicios médicos que la isla prestaba a los bolivianos.

Son conocidas las presiones que el Gobierno del presidente (de EE.UU.) Donald Trump ejerce sobre otros países para forzarlos a sumarse a sus políticas neoliberales, unilateralistas, coercitivas y violatorias del derecho internacional”, apostilló el jefe de la Diplomacia cubana.

En noviembre de 2019, La Habana decidió retirar a más de 725 médicos cubanos de Bolivia, especialistas en atención médica y asistencia en educación, ante el maltrato del que fueron objeto de parte del gobierno de facto instalado en Bolivia y la detención arbitraria de cuatro colaboradores de la salud cubanos acusados de financiar a movimientos de descontento contra la administración de Áñez. El gobierno golpista presentó como prueba para tal imputación, los 90 000 bolivianos (unos 13 000 dólares) que llevaban consigo en el momento en el que fueron aprehendidos en un operativo.

En respuesta a estos hechos, Rodríguez los consideró el jueves “vulgares mentiras”, señalando que esta era “otra muestra de su servilismo a EE.UU.”.

Tras el golpe de Estado contra el depuesto presidente de Bolivia, Evo Morales, y su posterior renuncia a la Presidencia –10 de noviembre de 2019–, pese a haber sido reelegido en octubre para un cuarto mandato, el gobierno de Áñez ha dado un giro diametral a la política seguida durante casi 14 años por el líder indígena.

 

El gobierno de facto boliviano ha fortalecido la posición de la derecha, ha dado luz verde a reanudar los lazos con Israel y Estados Unidos, y ha expulsado a cientos de médicos cubanos y diplomáticos venezolanos.

Morales, que durante los 14 años que estuvo al frente del país andino siempre fue un férreo crítico de la política injerencista de EE.UU., asegura que Washington está detrás del golpe que lo sacó del poder.

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