• Carlos Antonio Lozada, un delegado de las FARC en los diálogos de paz.
Publicada: sábado, 27 de junio de 2015 17:53

Las Fuerzas Revolucionarias de Colombia (FARC) han responsabilizado al Gobierno del “escalamiento” del conflicto armado y la “destrucción” del medio ambiente.

“El conflicto armado afecta a personas y ecosistemas”, ha afirmado este sábado el comandante Carlos Antonio Lozada, un representante de la guerrilla en los diálogos de paz en La Habana, capital cubana.

El gobierno tiene que buscar soluciones urgentes a una confrontación cuya escalada ha sido responsabilidad principal del Estado. Tenemos que parar la guerra”, destaca FARC.

Haciendo referencia a la reciente escalada de los choques entre los guerrilleros y los militares gubernamentales, ha apuntado al Estado como culpable principal de lo ocurrido, llamando así a poner fin a los conflictos.

“El gobierno tiene que buscar soluciones urgentes a una confrontación cuya escalada ha sido responsabilidad principal del Estado. Tenemos que parar la guerra”, ha enfatizado el guerrillero.

De esta manera, ha denunciado las alegaciones de las autoridades por presentar a las FARC como responsables de la contaminación ambiental, y ha aseverado que esta campaña carece de “razón y franqueza”.

Un ataque de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) al oleoducto Caño Limón-Coveñas en el departamento Norte de Santander.

 

“No nos enorgullecemos del resultado de las acciones contra las infraestructuras petroleras, como tampoco nos enorgullecemos de las muertes de soldados del Ejército”, ha señalado Lozada para luego acusar a las empresas de destruir las zonas rurales y selváticas de Colombia.

El viernes, la canciller del país suramericano, María Ángela Holguin, denunció que el crudo vertido por un ataque de las FARC a un oleoducto en el suroeste de Colombia ha generado un desastre ecológico.

El presidente colombiano Juan Manuel Santos, a su vez, calificó el ataque de una “estupidez” e “incoherencia”.

El pasado 18 de junio, en su encíclica, el papa reclamó una "revolución valiente" para salvar el planeta ante la amenaza del consumismo, acusando sin rodeos a la política, la tecnología y las finanzas de depredar el medioambiente y generar pobreza.

Posteriormente, las FARC, en un comunicado, celebraron dicha encíclica como un importante instrumento que sirve para enfrentar con determinación e inteligencia los abusos de los poderes económicos y políticos.

Tal postura provocó las críticas de Humberto de la Calle, el principal negociador del Gobierno colombiano quien describió como inaceptable la idea de proclamar la defensa del medioambiente y al mismo tiempo destruirlo.

Desastre ecológico en el puerto de Tumaco por el ataque de las FARC a las torres de energía.

 

Estas controversias verbales se suman a los enfrentamientos con bajas mortales para ambos lados, que ensombrecido la atmósfera de los actuales diálogos en La Habana.

Ambas partes debían cerrar este sábado el 38º ciclo de las negociaciones, iniciadas en 2012, pero decidieron modificar la “metodología” de trabajo, lo que implica que prolongarán esta ronda, aunque harán un breve receso.

Hasta el momento, las partes han consensuado tres de los seis puntos de la agenda, además de un plan para el desminado y la creación de una Comisión de la Verdad.

El conflicto social y armado de Colombia, según cifras oficiales, se ha cobrado la vida de unas 220.000 personas y ha dejado unos 5,3 millones de desplazados.

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