• Humberto de la Calle, máximo jefe de la delegación gubernamental para los diálogos de paz.
Publicada: viernes, 26 de junio de 2015 23:36

El Gobierno colombiano cuestiona las declaraciones de las FARC a favor del reciente mensaje del papa Francisco sobre la destrucción del medioambiente, cuando ellas con sus ataques provocan grave deterioro ambiental.

"Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) tienen que aplicar una mínimo de coherencia. La apelación hoy a la encíclica 'Alabados seas' es absolutamente incomprensible. La idea de proclamar la defensa del medioambiente destruyéndolo es inaceptable", ha criticado Humberto de la Calle, principal negociador del Gobierno colombiano, en declaraciones a periodistas en La Habana, capital de Cuba, donde se desarrolla el ciclo 38º de las negociaciones de paz entre Bogotá y las FARC.

"Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) tienen que aplicar una mínimo de coherencia. La apelación hoy a la encíclica 'Alabados seas' es absolutamente incomprensible. La idea de proclamar la defensa del medioambiente destruyéndolo es inaceptable", ha criticado Humberto de la Calle.

El pasado 18 de junio, en su encíclica, el papa reclamó una "revolución valiente" para salvar el planeta frente a la amenaza del consumismo acusando sin rodeos a la política, la tecnología y las finanzas de depredar el medioambiente y generar pobreza.

Posteriormente, las FARC, en un comunicado, celebraron dicha encíclica como un importante instrumento que sirve para enfrentar con determinación e inteligencia los abusos de los poderes económicos y políticos.

Ante tal postura, de la Calle ha denunciado que el respaldo mostrado por la guerrilla ante ese mensaje del sumo pontífice contradice sus acciones, pues prácticamente acomete contra el medioambiente, cuando ataca oleoductos y contamina con crudo las fuentes hídricas de miles de campesinos.  

Asimismo, ha señalado que durante el último mes un recrudecimiento de los ataques perpetrados por las FARC, ha perjudicado a miles de civiles y "va en contra vía" del esfuerzo que están haciendo en Cuba, donde tienen 30 meses negociando.

"Señores de las FARC: Es hora de tomar decisiones. Es hora de dar el paso definitivo hacia la paz. Los colombianos esperan hechos de paz, no ataques insoportables a la población bajo el manto ficticio de la guerra. No hay guerra que justifique estos hechos recientes por los cuales elevamos nuestra voz de protesta a nombre de la Delegación del Gobierno", ha agregado.

Un ataque de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a oleoducto Caño Limón-Coveñas en el departamento Norte de Santander (norte).

 

Esta controversia verbal, se suma a los enfrentamientos con bajas mortales en ambos lados, lo que ha levantado nubes grises sobre la atmósfera de los actuales diálogos en La Habana.  

La intensificación de la violencia ha agravado la situación en Colombia y ha afectado las negociaciones de paz que adelantan las partes desde el 2012, a través de las cuales se busca poner fin a un conflicto social y armado que, según las cifras oficiales, se ha cobrado la vida de unas 220.000 personas y ha dejado unos 5,3 millones de desplazados.

Cabe destacar que hasta el momento, las partes han consensuado tres de los seis puntos de la agenda, además de un plan del desminado y la creación de una Comisión de la Verdad.

mpv/ctl/kaa