• El presidente de Brasil, Michel Temer, en una reunión con altas autoridades del estado de Roraima, 12 de febrero de 2018.
Publicada: lunes, 12 de febrero de 2018 23:40

El presidente de Brasil, Michel Temer, ha anunciado que aumentará el número de efectivos policiales y militares en la frontera con Venezuela, como una medida para controlar la llegada de inmigrantes que huyen de la crítica situación por la que atraviesa el país bolivariano.

Temer, desde la ciudad de Boa Vista (capital de Roraima), ha asegurado este lunes que no escatimará recursos para auxiliar a los municipios que se han visto desbordados en los últimos meses por la masiva afluencia de venezolanos.

“Este flujo intenso de venezolanos crea problemas para el estado de Roraima y ciertamente va a crearlos para otros estados si no tomamos medidas de naturaleza federal”, ha dicho Temer, desde la capital de Roraima, estado noroccidental fronterizo con Venezuela.

Aunque Temer afirma que no pretende impedir la entrada de venezolanos al territorio brasileño, ha ordenado duplicar los puestos de control en el interior de Roraima, sobre todo en las ciudades de Paracaima y Boa Vista.

“Será una coordinación federal en conjunto con el estado para solucionar esa cuestión que aflige a Roraima y todo el territorio brasileño (…)”, ha precisado.

Las Fuerzas Armadas de Brasil coordinarán a partir de ahora las acciones humanitarias de los distintos organismos federales y locales, ha detallado, por su parte, el ministro de Defensa brasileño, Raúl Jungmann, que ha acompañado a Temer en este viaje.

Este flujo intenso de venezolanos crea problemas para el estado de Roraima y ciertamente va a crearlos para otros estados si no tomamos medidas de naturaleza federal”, ha dicho el presidente de Brasil, Michel Temer.

 

Según estimaciones oficiales, en la actualidad, hay unos 40.000 venezolanos en Boa Vista —el 10 % de la población—, muchos de los cuales viven en la calle o en condiciones muy precarias.

De acuerdo con Temer, “no faltarán los recursos necesarios para solucionar la situación de los venezolanos en el aspecto humanitario”.

Uno de los planes del Gobierno brasileño es trasladar a una parte de los inmigrantes hacia otros estados, para descongestionar los servicios en Roraima y que los venezolanos puedan acceder a mejores condiciones de vivienda, salud y trabajo.

Brasilia, con su retórica antichavista, insisten en que Caracas debe “volver a la democracia”, aduciendo que son los ciudadanos venezolanos los que están sufriendo las consecuencias de la crisis económica.

Las autoridades de Venezuela, por su parte, han acusado en más de una ocasión a Temer de injerencia en los asuntos internos del país bolivariano y de promover medidas agresivas contra Caracas.

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