• El ministro de la Presidencia de Bolivia, Juan Ramón Quintana.
Publicada: domingo, 14 de julio de 2019 0:39
Actualizada: domingo, 14 de julio de 2019 2:36

Bolivia volverá a ser una “nación aplastada” si retoma plenas relaciones con Estados Unidos, alerta Juan Ramón Quintana, ministro de Gobierno del país andino.

Restablecer las relaciones plenas de Bolivia con Estados Unidos “significa volver a la condición servil de ser una nación aplastada, intervenida y dominada desde fuera”, aseguró el sábado el ministro boliviano durante un encuentro con jóvenes universitarios.

“Es decir la relación plena (con EE.UU.) es que gobierne USAID (acrónimo en inglés de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional) en cada uno de los ministerios, que decidan los planes ministeriales. La relación plena con los EE.UU. es la obediencia ciega al consenso de Washington para tratar de liquidar la economía del mercado interno”, explicó Quintana.

Además, de acuerdo con el titular de la Presidencia, una normalización total de los nexos La Paz-Washington significa el dominio de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) sobre todo el país latinoamericano “montado sobre la conducta servil de la policía”, y el gobierno del Departamento de Defensa estadounidense (el Pentágono) en Bolivia a través de un grupo norteamericano “cabalgando sobre el cuello de los generales bolivianos”.

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Así también sostuvo que esa política haría que la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) de EE.UU. gobierne la vida de los bolivianos e invada su privacidad a través de los sistemas de inteligencia.

Es decir la relación plena (con EE.UU.) es que gobierne USAID (acrónimo inglés de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional) en cada uno de los ministerios, que decidan los planes ministeriales. La relación plena con los EE.UU. es la obediencia ciega al consenso de Washington para tratar de liquidar la economía del mercado interno”, declaró el ministro de la Presidencia de Bolivia, Juan Ramón Quintana.


El ministro boliviano hizo estas advertencias en alusión a las recientes declaraciones del candidato presidencial del partido Comunidad Ciudadana (CC), el expresidente boliviano Carlos Mesa, quien consideró conveniente el restablecimiento de relaciones plenas con EE.UU. en la condición de que Bolivia es un país pequeño.

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En este sentido, Quintana declaró que Bolivia ha cambiado el contenido de la soberanía, de la dignidad y de la propiedad de los recursos naturales para construir otra sociedad y otra nación, lejos del tutelaje extranjero.  

Hace más de una década que Bolivia y Estados Unidos cortaron sus relaciones diplomáticas a nivel de embajadores manteniéndolas únicamente en el rango de sus encargados de negocios. El 10 de septiembre de 2008, el presidente boliviano, Evo Morales, calificó de “persona no grata” al entonces embajador de Estados Unidos Philip Goldberg en Bolivia y lo expulsó.

El embajador estadounidense fue acusado de conspirar contra el Gobierno de Morales y de financiar a la oposición del país andino. Morales, en noviembre de ese mismo año, expulsó a la DEA y en mayo de 2013 a USAID. 

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Como contramedida, la Administración del entonces presidente estadounidense, George W. Bush (2001-2009), expulsó al entonces embajador de Bolivia en EE.UU., Gustavo Guzmán.

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