• La líder de facto de Myanmar, Aung San Suu Kyi, en un hospital en Naypyidaw, 27 de enero de 2021. (Foto: AFP)
Publicada: lunes, 1 de febrero de 2021 1:19
Actualizada: lunes, 1 de febrero de 2021 3:28

El Ejército de Myanmar (Birmania) ha detenido a la jefe del gobierno de facto, Aung San Suu Kyi, denuncia su partido y alerta de un probable “golpe de Estado”.

“Hemos oído decir que está detenida en Naypyidaw [la capital birmana], suponemos que el Ejército está organizando un golpe de Estado”, ha denunciado Myo Nyunt, un portavoz de la Liga Nacional para la Democracia (LND).

Además, de la líder de facto, los militares han arrestado al presidente Win Myint y un número indeterminado de políticos, miembros del partido gobernante y líderes civiles, entre ellos prominentes miembros del LND.

Según los medios, las líneas de teléfono y comunicaciones permanecen cortadas, aunque todavía funciona Internet. A su vez, el diario local The Irrawaddy ha informado que los soldados también tomaron el control de la cadena de televisión pública MRTV y una de las compañías de telecomunicación que opera en el país.

De acuerdo con los testigos, decenas de soldados fueron desplegados frente al ayuntamiento en Rangún, antigua capital y principal ciudad del país. Cinco camiones militares se desplegaron en el recinto del ayuntamiento y los soldados hacían retroceder a las personas en la entrada.

 

El Ejército birmano ha denunciado desde hace semanas irregularidades en los comicios legislativos del pasado noviembre, en los que ganó la LND por abrumadora mayoría; no obstante, el portavoz de las fuerzas armadas no se ha pronunciado sobre estas detenciones que ocurrieron unas horas antes de que el Parlamento comience su primera sesión.

Con el pretexto de la pandemia de coronavirus, las elecciones “no fueron libres ni justas”, aseguró la semana pasada el portavoz del Ejército, el mayor general Zaw Min Tun, en una rueda de prensa. Los militares afirman haber registrado millones de casos de fraude.

Aung San Suu Kyi, la premio Nobel de la Paz, enfrenta críticas por su gestión de la crisis de los musulmanes Rohingya, pero aún es venerada por buena parte de la población, obtuvo una aplastante victoria en noviembre 2020.

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