• La fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), Fatou Bensouda. (Foto: AFP)
Publicada: martes, 18 de septiembre de 2018 21:07

La Corte Penal Internacional (CPI) abre una investigación preliminar sobre la presunta deportación de rohingyas de Myanmar (Birmania) a Bangladés.

La fiscal de ese tribunal internacional Fatou Bensouda ha anunciado este martes en un comunicado que comenzará el estudio preliminar para establecer si hay suficientes evidencias como para iniciar una investigación en toda regla sobre dicho asunto.

Y con tal fin estudiará los informes de “varios supuestos actos coercitivos que han provocado el desplazamiento forzado del pueblo rohingya, incluida la privación de los derechos fundamentales, el asesinato, la violencia sexual, la desaparición forzada, la destrucción y el saqueo”.

El ejército de Myanmar ha sido acusado de violaciones generalizadas de los derechos humanos —violaciones, asesinatos, tortura y quema de aldeas rohingyas—, lo que ha llevado a unos 700 000 rohingyas a huir a la vecina Bangladés desde agosto del año pasado.

(La fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI) Fatou Bensouda estudiará) varios supuestos actos coercitivos que han provocado el desplazamiento forzado del pueblo rohingya, incluida la privación de los derechos fundamentales, el asesinato, la violencia sexual, la desaparición forzada, la destrucción y el saqueo”, indica un comunicado de la CPI.

 

El anuncio de Bensouda se produce menos de dos semanas después de que los jueces del tribunal le dieran autorización para investigar las deportaciones pese a que Myanmar no es un estado miembro de la corte.

Los jueces dijeron en su fallo histórico que debido a que parte del presunto crimen de deportación ocurrió en el territorio de Bangladés, que es un miembro del tribunal, Bensouda tiene jurisdicción. Los jueces la instaron a concluir su examen preliminar "dentro de un tiempo razonable".

Más de 900 000 rohingyas han huido a Bangladés desde agosto de 2017, cuando el Ejército birmano intensificó sus ataques a esa población y quemó cientos de viviendas y aldeas enteras de musulmanes en estado de Rajine. Las Naciones Unidas consideran que el trato que Myanmar brinda a los rohingyas se trata, en realidad, de “limpieza étnica”.

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