“Yemen no aceptará ninguna propuesta en la que no se respete su soberanía e independencia. La solución planteada por EE.UU. tiene como objetivo la fragmentación del país”, declaró el miércoles Muhamad al-Bujaiti, un alto miembro de Ansarolá.
De esta forma, el responsable yemení reaccionó a las declaraciones de los secretarios de Estado y de Defensa de EE.UU., Mike Pompeo y James Mattis, respectivamente, quienes han pedido un alto el fuego entre saudíes y yemeníes de cara al fin de la guerra que inició en 2015 Arabia Saudí contra Yemen.
Para Al-Bujaiti, este anuncio muestra que Washington y sus aliados en la región buscan en el diálogo “los objetivos que no lograron alcanzar en el campo de la batalla”.
“Apoyaremos un proceso únicamente yemení-yemení, participaremos en unos diálogos en los que se respete la soberanía e independencia del país”, recalcó el miembro de Ansarolá.
Yemen no aceptará ninguna propuesta en la que no se respete su soberanía e independencia. La solución planteada por EE.UU. tiene como objetivo la fragmentación del país”, declaró Muhamad al-Bujaiti, un alto miembro del movimiento popular yemení Ansarolá.
Por su parte, Hazam Asad, otro funcionario de Ansarolá, indicó el miércoles que Washington no puede fingir ser “intermediario imparcial”, ya que es parte de la guerra, por lo que “si desean de verdad el fin de hostilidades en Yemen, debería detener de una vez su agresión”.
“La propuesta de Pompeo o de Mattis delatan la intención del plan de EE.UU. para fragmentar Yemen, y ese es el objetivo por el que (Washington) lanzó la guerra”, manifestó.
La propuesta de la Administración estadounidense, presidida por Donald Trump, se produce en medio de intentos de Washington por desviar la atención de la masacre de miles de yemeníes por el régimen de Riad, así como del escándalo generado por el asesinato del periodista Jamal Khashoggi en el consulado saudí en Estambul (Turquía), agregó.
Washington fue uno de los países que dio su visto bueno y apoyó con armas la campaña de ataques aéreos saudíes, a pesar de que no cuenta con el aval de Naciones Unidas. Esta guerra, según cifras publicadas en agosto por Washington Post, ha dejado al menos 50 000 muertos.
El conflicto, de acuerdo con el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), ha ocasionado “la mayor crisis humanitaria del mundo” en Yemen”, donde hay unos 22 millones de personas que necesitan ayuda para sobrevivir y varios otros millones que padecen una hambruna.
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