• Una reunión del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG-integrado por países árabes ribereños del Golfo Pérsico) en Arabia Saudí
Publicada: sábado, 21 de marzo de 2015 23:10

Los representantes del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG-integrado por países árabes ribereños del Golfo Pérsico) han expresado su preocupación por la crisis política que sufre Yemen.

A la Cumbre del CCG, celebrada este sábado en la ciudad de Riad, capital de Arabia Saudí, han asistido el ministro del Interior saudí, Nayef bin Abdelaziz; el rey de Baréin, Hamad bin Isa Al Jalifa; el príncipe heredero de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), Mohamad bin Zayed Al-Nahyan; el emir de Catar, Hamad bin Jalifa al-Thani; y el ministro de Interior de Kuwait, Mohammad Khalid Al- Hamad Al-Sabah; para abordar la situación política de Yemen.

Los presentes en la cumbre, además de dialogar sobre este tema, han advertido sobre las consecuencias para la región y el mundo de un empeoramiento del conflicto en el país.

Igualmente, las autoridades de Saná, Abu Dabi, Doha y Kuwait han expresado una vez más su apoyo al fugitivo presidente yemení, Abdu Rabu Mansur Hadi, y han reiterado que la seguridad de los países integrantes del CCG  y Yemen es inseparable.

En esta misma línea, han instado a celebrar cuanto antes la cumbre propuesta por Abdu Rabu Mansur Hadi, quien tras huir de la capitalina ciudad de Saná, envió una carta al rey saudí, pidiendo que las monarquías petroleras del CCG le ayudasen a hacer frente a la revolución popular yemení y al movimiento Ansarolá, cada vez más asentado en el liderazgo.

Expertos políticos afirman que Mansur Hadi, actualmente, se esfuerza por trasladar el centro de poder a Adén y, en confabulación con los reinos árabes, recuperar el poder perdido. Para ello se ha reunido en reiteradas ocasiones con representantes estadounidenses, árabes y gobernadores de las regiones meridionales de Yemen.

En apoyo a Hadi, Arabia Saudí, los EAU y Kuwait, entre otros países regionales y occidentales, cerraron sus embajadas en Saná y las abrieron en Adén.

Las autoridades saudíes temen que Ansarolá, un movimiento popular, aumente su poder en Yemen, por lo que no escatiman esfuerzos para evitarlo, llegando incluso a equipar al grupo terrorista Al-Qaeda en ese país, que ha perdido en el último año mucho terreno frente a los combatientes de Ansarolá.

El líder de Ansarolá, Abdul-Malik al-Houthi, denuncia que ciertos países están implicados en la crisis política de Yemen, y sostiene que el Consejo Presidencial podría dejar sin efecto las conspiraciones extranjeras y acabar con el vacío de poder.

La mayoría de las facciones políticas en Yemen, encabezadas por Ansarolá, acordaron el pasado día 6 la creación de un Consejo Presidencial para acabar con el vacío de poder en el país, y preparar, dentro de dos años, la celebración de elecciones presidenciales y parlamentarias.

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