“La República Bolivariana de Venezuela repudia con absoluta contundencia el mensaje público difundido el día de hoy en redes sociales por el presidente de Estados Unidos [Donald Trump], en el que pretende aplicar extraterritorialmente la ilegítima jurisdicción de EE.UU. en Venezuela”, ha anunciado el Gobierno del presidente venezolano, Nicolás Maduro, en un comunicado publicado este sábado por el canciller del país, Yván Gil Pinto.
El comunicado ha calificado la medida del presidente estadounidense como “nueva agresión extravagante, ilegal e injustificada contra el pueblo de Venezuela”.
Además, el comunicado ha denunciado que Washington “insólitamente, intentar dar órdenes y amenazar la soberanía del espacio aéreo nacional, la integridad territorial, la seguridad aeronáutica y la soberanía plena del Estado venezolano”.
Según el comunicado, declaraciones de este tipo constituyen “un acto hostil, unilateral y arbitrario, incompatible con los principios más elementales del derecho internacional y que se inscribe en una política permanente de agresión contra nuestro país, con pretensiones coloniales sobre nuestra región de América Latina y el Caribe”.
Ha denunciado que tales afirmaciones representan una “amenaza explícita de uso de la fuerza, prohibida de forma clara e inequívoca por el artículo 2, numeral 4, de la Carta de las Naciones Unidas”
En este sentido, ha subrayado que el intento de intimidación de Trump “viola el artículo 1 de la Carta, que consagra como propósito fundamental el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales”.
Asimismo, Caracas ha exigido respeto irrestricto a su espacio aéreo, protegido bajo las normas de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) y reafirmado en el Convenio de Chicago de 1944, cuyo artículo 1 reconoce de manera categórica que “cada Estado tiene soberanía exclusiva y absoluta sobre la zona aérea que abarca su territorio”.
“El Gobierno Bolivariano advierte que Venezuela no aceptará órdenes, amenazas ni injerencias provenientes de ningún poder extranjero”, reza el comunicado, enfatizando que “ninguna autoridad ajena a la institucionalidad venezolana tiene facultad para interferir, bloquear o condicionar el uso del espacio aéreo nacional”.
Además, el comunicado ha anotado que con esta medida del presidente estadounidense ha suspendido, “de manera unilateral”, los vuelos de migrantes venezolanos que de manera regular y semanal se realizan en el marco de la repatriación de mediante el Plan Vuelta a la Patria, que hasta ahora ha permitido 75 vuelos y que 13 956 personas regresarán al país “con amor y solidaridad absoluta”.
“Hacemos un llamado directo a la comunidad internacional, a los Gobiernos soberanos del mundo, a la ONU y a los organismos multilaterales correspondientes, a rechazar con firmeza este acto de agresión inmoral que equivale a una amenaza contra la soberanía y seguridad de nuestra patria, del Caribe y el norte de Suramérica”, reza el comunicado.
Al asegurar que “sabrá responder con dignidad, con legalidad y con toda la fuerza que otorgan el derecho internacional y el espíritu antiimperialista de nuestro pueblo”, el Gobierno Bolivariana de Venezuela ha anunciado que “seguirá ejerciendo plenamente su soberanía protegida por el derecho internacional en todo su espacio aéreo”
Ha advertido que esta amenaza contra Venezuela “es contra la paz continental”, subrayando que “nuestros pueblos, herederos del Libertador Simón Bolívar, vencerán”.
Desde agosto pasado, Washington ha desplegado una serie de buques de guerra, un submarino nuclear y más de 10 000 militares en el Caribe, bajo el pretexto de combatir el narcotráfico.
Por su parte, el Gobierno de Venezuela ha rechazado cualquier vínculo con los carteles de narcotráfico, acusando a Estados Unidos de promover un cambio de régimen en Venezuela con el objetivo final de “apoderarse del petróleo, el gas, el oro y todos los recursos naturales” del país.
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