“Denunciamos persistente interferencia electromagnética en el Caribe, particularmente sobre el espacio aéreo de Venezuela, provocada por el ofensivo y extraordinario despliegue militar de EE.UU. en la región”, ha escrito el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, este sábado en redes sociales.
La interferencia —ha afirmado Rodríguez— constituye una “escalada de la agresión militar y la guerra psicológica contra territorio venezolano, dirigidas a derrocar por la fuerza al legítimo Gobierno de esa hermana nación de nuestra América”.
Rodríguez ha expresado estas denuncias en reacción a las recientes declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, cuya Administración intensificó este sábado su ofensiva contra Venezuela al ordenar el cierre total del espacio aéreo sobre y alrededor del país. Esta medida forma parte de una amplia operación militar cuestionada por Caracas y por varios gobiernos y organismos internacionales.
Desde agosto pasado, Washington ha desplegado una serie de buques de guerra, un submarino nuclear y más de 10 000 militares en el Caribe, bajo el pretexto de combatir el narcotráfico.
Por su parte, el Gobierno de Venezuela ha rechazado cualquier vínculo con los carteles de narcotráfico, acusando a Estados Unidos de promover un cambio de régimen en Venezuela con el objetivo final de “apoderarse del petróleo, el gas, el oro y todos los recursos naturales” del país.
Además, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, destacó que, pese a 17 semanas de “agresión imperialista” y “guerra psicológica”, el pueblo venezolano ha consolidado un “poder de la conciencia” y una fortaleza política, social y militar para enfrentar estas amenazas.
Rusia, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos y los gobiernos de Colombia, México y Brasil condenaron la intensificación de las acciones estadounidenses, advirtiendo que incrementan la tensión regional y ponen en riesgo la estabilidad del Caribe.
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