• Emma Morano, la persona más vieja del mundo, este martes 29 de noviembre cumple 117 años.
Publicada: martes, 29 de noviembre de 2016 19:29
Actualizada: miércoles, 30 de noviembre de 2016 19:51

Emma Morano dice que su longevidad se debe a sus genes, pero también a una curiosa dieta que contradice todos los consejos para una vida saludable.

Lo asombroso de esta mujer oriunda de la región de Piedemonte (Italia) y que este martes, 29 de noviembre, cumple 117 años, no es solo que tuvo la oportunidad de vivir en tres siglos diferentes, sino también haber sobrevivido a un matrimonio abusivo y la pérdida de su único hijo.

¿Pero cómo logró Morano, la mayor de ocho hermanos, convertirse en la mujer más longeva del mundo? En parte, admite, se debe su genética: su madre vivió hasta los 91 y varias de sus hermanas alcanzaron los cien años. Pero también, dice, gracias a su inusual dieta de tres huevos al día (dos crudos) por más de 90 años.

Emma siempre comió muy pocos vegetales y muy poca fruta. Cuando la conocí, comía tres huevos al día, dos crudos por la mañana y luego un omelet al mediodía, y pollo en la cena”, dice Carlo Brava, médico de Emma Morano.

Morano adoptó esta dieta de joven, después de que un médico le diagnosticara anemia poco después de la I Guerra Mundial. Actualmente, redujo la ración a solo dos huevos por día y algunas galletas. Su médico, Carlo Brava, quien la atiende desde hace más de 27 años, admitió que esto contradice todos los consejos para llevar una vida saludable.

“Emma siempre comió muy pocos vegetales y muy poca fruta. Cuando la conocí, comía tres huevos al día, dos crudos por la mañana y luego un omelet al mediodía, y pollo en la cena”. A pesar de ello, parece ser “eterna”, informa The New York Times, citado por BBC Mundo.

Hay otro factor al que Morano le atribuye su longevidad: echar a su marido en 1938, un año después de que muriera su bebé, a los seis meses. Su matrimonio nunca fue saludable, de acuerdo con Morano. Ella se había enamorado de un joven muerto durante la I Guerra Mundial y no quería casarse con ningún otro.

Pero, según dijo en una entrevista con La Stampa cuando tenía 112 años, no le quedó otra alternativa. “Él me dijo: 'si tienes suerte te casas conmigo, sino te mato'. Yo tenía 26 años. Y me casé”. Con el tiempo la situación entre ambos se tornó insoportable. Ella lo echó de la casa, aunque permanecieron casados hasta que él murió en 1978.

Este martes, recibirá seguramente cientos de felicitaciones por su cumpleaños. Entre ellas, la de su médico, que siente la presión de mantenerla con vida. Me siento como “el guardián de la Torre de Pisa”, dijo Brava. “El día que se caiga, responsabilizarán a alguien”, señaló. “Cuando se muera Emma, la gente me echará la culpa a mí”.

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