• Niños sirios desplazados se protegen del frío dentro de una tienda de campaña en el campo de desplazados internos de Al-Hol, 8 de diciembre de 2018. (Foto: AFP)
Publicada: jueves, 26 de noviembre de 2020 3:19

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) alerta del duro clima invernal que le espera a Siria y pide asistencia “urgente”.

El subsecretario general de Asuntos Humanitarios y Coordinador Adjunto del Socorro de Emergencia de la ONU, Ramesh Rajasingham, avisó el miércoles que más de tres millones de personas en Siria necesitan asistencia urgente ante lo que probablemente sea un invierno (boreal) increíblemente duro, subrayando que los desplazados serán particularmente vulnerables en esta situación.

El clima invernal está demostrando ser increíblemente duro para aquellos que no tienen un refugio adecuado o básicos como combustible para caldear, mantas, ropa cálida y zapatos”, indicó Rajasingham ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU).

Unos 6,7 millones de personas en Siria son desplazados internos, de los que un tercio carece de un refugio adecuado y vive en edificios dañados o espacios públicos.

 

Rajasingham también aludió a la crisis económica en la que está inmersa Siria, destacando que, debido a la devaluación de la moneda siria y al creciente precio de los alimentos, las personas son “cada vez más incapaces de alimentar a sus familias”.

Actualmente, unos 9,3 millones de personas en Siria viven en inseguridad alimentaria, 1,4 millones más que el año pasado y más que en cualquier otro momento de la crisis. Cerca de un millón de ellos están en inseguridad alimentaria severa, dos veces más que los que lo estaban el año pasado”, aseveró el funcionario de la ONU.

Además, insistió en que los servicios sanitarios sirios son “extremadamente débiles” en todo el país y padecen un sufrimiento adicional debido a la pandemia del nuevo coronavirus, causante de la COVID-19, que ha dejado en Siria un saldo de más de 7000 personas contagiadas, entre las que cerca de 400 han muerto.

Por su parte, la enviada especial de la ONU para Siria, Khawla Matar, señaló la misma jornada que el Comité Constitucional del país, que busca allanar el camino para lograr la paz, está llevando a cabo “progresos moderados”.

Asimismo, Matar sostuvo que las sanciones contra Siria exacerbarían la miseria en la que ya viven muchos niños sirios y enfatizó que, “independientemente de sus elecciones”, los refugiados han de ser apoyados.

Siria ha enfrentado varias rondas de sanciones impuestas por EE.UU. y otros países del Occidente. El propio Washington ha confesado que quiere el colapso de Damasco y, para ello, se vale de medidas ilegales que violan los derechos humanos y las leyes internacionales.

Al respecto, se han incrementado los daños causados al sistema sanitario de Siria por las sanciones del Occidente, que limitan en gran medida las capacidades del país árabe para implementar medidas preventivas, así como para tratar a los pacientes con la COVID-19.

Tras el brote de la COVID-19, han ido in crescendo los llamados internacionales a poner fin al unilateralismo y la política de sanciones, que son los métodos favoritos del Gobierno estadounidense para imponer sus planes imperialistas a nivel mundial.

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