“Sí, vamos a seguir enviando ayuda humanitaria (a Cuba): alimentación y algunas otras solicitudes que nos ha hecho el gobierno cubano que necesita su pueblo”, aseguró el martes la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, durante su rueda habitual de prensa.
Acerca del envío de crudo, la mandataria precisó que, por el momento, los envíos no incluirán combustibles, en el contexto de las sanciones y aranceles impuestos por Estados Unidos a los países que suministren petróleo a Cuba. “Tiene que quedar muy claro que nosotros no estamos de acuerdo con esta imposición de aranceles a los países que venden petróleo a Cuba”, subrayó.
“Claro que protegemos al pueblo de México y a nuestro país, manifestamos que no estamos de acuerdo y seguimos ayudando de diferentes formas al pueblo cubano. Es una ayuda humanitaria”, destacó Sheinbaum desde el Palacio Nacional.
Además, enfatizó la importancia de la autodeterminación de los pueblos al rechazar injerencias externas. “Nosotros consideramos la autodeterminación de los pueblos. Es el propio pueblo cubano quien debe decidir cómo se gobierna. No debe haber intromisión, ni injerencia de nadie más”, señaló.
El pasado jueves llegaron a La Habana, capital de Cuba, dos buques Papaloapan e Isla Holbox, de la Armada de México, con unas 814 toneladas de alimentos de primera necesidad y artículos de higiene.
Asimismo, organizaciones como el partido Morena, el Colectivo de Solidaridad Militante Va por Cuba y la Asociación de Cubanos Residentes en México José Martí han lanzado iniciativas para recolectar víveres con destino a la isla.
Movilizaciones convocadas por la sociedad civil, como las del Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba, también han destacado el respaldo al pueblo cubano. Distintas voces en México y el mundo, desde parlamentarios hasta organizaciones políticas, han mostrado su apoyo frente al cerco energético estadounidense, calificado como injusto, cruel y anacrónico.
La escasez de petróleo se intensificó después de que Cuba dejara de recibir suministros venezolanos tras una operación militar estadounidense en Caracas que culminó con el secuestro del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero, un hecho que La Habana ha condenado categóricamente.
El 29 de enero, el presidente estadounidense, Donald Trump, también firmó una orden ejecutiva que declara una supuesta emergencia nacional y establece gravámenes a bienes de los países que envíen petróleo a Cuba. Organizaciones internacionales han alertado que esta medida podría paralizar sectores clave de la isla, desde la generación de energía eléctrica hasta el suministro de agua, alimentos y funcionamiento de hospitales.
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