• Sirios emiten sus votos en una mesa electoral durante los comicios municipales en Damasco (capital), 16 de septiembre de 2018. (Foto: AP)
Publicada: domingo, 19 de julio de 2020 5:03
Actualizada: domingo, 19 de julio de 2020 6:33

Este domingo se celebran en Siria las terceras elecciones parlamentarias desde la aprobación de la nueva Constitución en 2012, y en medio de sanciones y pandemia.

Los sirios aptos para votar acudirán este domingo a los 7277 centros previstos en 15 distritos electorales para elegir entre los 1656 candidatos, incluidas 200 mujeres, a aquellos que ocuparán los 250 escaños que conforman el Parlamento.

Los comicios se realizan únicamente en las zonas controladas por el Gobierno del presidente Bashar al-Asad, según el Ministerio de Información sirio. Gobierno sirio controla más del 70% del territorio nacional.         

Aunque se trata de las terceras elecciones parlamentarias desde la aprobación de nueva Constitución en 2012, es la primera vez que los sirios residentes en las zonas recientemente recuperadas de los terroristas, tienen la oportunidad de pronunciarse y tomar parte en el futuro de su propio país.

Gracias a los logros del Ejército sirio, apoyado por sus aliados, se habilitaron por primera vez mesas de votación en la Guta Oriental, a las puertas de Damasco (capital), y en las partes recuperadas de la provincia de Idlib (noroeste), que estuvieron anteriormente en manos de los terroristas, de acuerdo con la comisión electoral siria.            

 

Dichos comicios fueron pospuestos en dos ocasiones, el 13 de abril y el 20 de mayo, por el brote repentino del nuevo coronavirus, causante de la COVID-19. Damasco, por fin, anunció el 19 de julio, como la fecha marcada para llevar a cabo el proceso democrático, que empieza desde las 07:00 hasta las 19:00, hora local.

Sin embargo, de acuerdo con la Ley de las Elecciones Generales de este país árabe, el plazo previsto podría extenderse cinco horas más en los distritos electorales. 

Se espera que los resultados se den a conocer el martes.

 

Las terceras elecciones parlamentarias, muy cruciales para los sirios, se celebran mientras la pandemia de la COVID-19 se ha sumado a las dificultades de la nación, pese a baja tasa de los contagiados y muertos.

Entre otros desafíos, figuran también la implementación de la llamada Ley César, que es la nueva versión de las medidas coercitivas y hostiles de EE.UU. y se considera la más severa contra un pueblo que sufre años de guerra.

Esta ley autoriza la imposición de sanciones adicionales a Al-Asad y a altos cargos, así como a entidades financieras sirias y sus colaboradores extranjeros.

Distintos analistas coinciden en que EE.UU. pretende promover la hambruna a través de dicha ley y las leyes que limitan la capacidad del Gobierno para abastecer elementos de primera necesidad. Desde Siria, no obstante, la nación afirma que dicha medida punitiva, al igual que todas las sanciones anteriores impuestas a esta nación levantina, jamás lograrán quebrar su voluntad ni cambiar sus principios.

No se puede dejar de mencionar la presencia de las fuerzas extranjeras de países como EE.UU. y Turquía en las zonas norteñas del país, ricas en recursos petrolíferos, así como la lucha del Ejército sirio, apoyado por aliados como Rusia, contra los extremistas takfiríes que aún operan en Siria con el apoyo incondicional que reciben de ciertos países regionales y occidentales.    

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