El representante de Irán ante la OCS, Mohamad Rasul Yafari, calificó la reciente medida de la Unión Europea contra el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) como una acción política que contradice los principios del derecho internacional y genera tensiones.
El embajador iraní, al exponer los argumentos jurídicos, condenó la medida de la UE, señalando que la inclusión del CGRI en la lista de grupos terroristas constituye una violación flagrante de los principios fundamentales del derecho internacional, incluida la igualdad soberana y la no intervención en los asuntos internos de los Estados.
“Tales medidas ilegales crean un precedente peligroso, debilitan los esfuerzos efectivos contra el terrorismo y contravienen los compromisos asumidos por los países miembros de la OCS en la lucha contra esta amenaza”, precisó Yafari.
Los ministros de Asuntos Exteriores de los países miembros de la Unión Europea declararon el 29 de enero al Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica como organización terrorista.
Irán ha tachado de “ilegal” la designación europea del CGRI como terrorista, advirtiendo que viola el derecho internacional.
El CGRI se encuentra en la primera línea de la lucha contra el terrorismo y es un símbolo de sacrificio frente a la agresión del régimen baasista de Sadam Husein durante la Defensa Sagrada de ocho años frente a Irak, y el terrorismo de Al-Qaeda y el Daesh. De hecho, es una estructura patriótica que sustenta la seguridad nacional y la cooperación regional frente a cualquier amenaza terrorista.
El Cuerpo de Guardianes ha denunciado que este enfoque de la Unión Europea es una clara alineación con las políticas intervencionistas de Estados Unidos, e ignorar el papel desestabilizador de algunos actores que causan crisis en la región, especialmente el régimen brutal y terrorista de Israel.
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