• Los llamados cascos blancos juntos con miembros del grupo terrorista Frente Fath Al-Sham (anteriormente conocido como el Frente Al-Nusra) en la ciudad siria de Idlib.
Publicada: viernes, 2 de noviembre de 2018 22:04

La Cancillería rusa tiene evidencias que señalan a los cascos blancos como una rama del grupo terrorista Frente Al-Nusra y pide al Occidente cesar de apoyarlos.

“No es un secreto para nadie que esta estructura funcionó exclusivamente en los territorios no controlados por el Gobierno sirio y no evitó los contactos con terroristas y extremistas”, ha destacado este viernes el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia en un comunicado, en alusión a los llamados cascos blancos.

Dicha organización “provocadora y extremista”, según Moscú, fue creada con el apoyo de las agencias de inteligencia occidentales, pues la Cancillería de Rusia ha dicho en la nota tener evidencias que la representan como una rama del Frente Al-Nusra (autodenominado Frente Fath Al-Sham), inscrita en la lista de sanciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU).

Moscú señala que un grupo de los cascos blancos, intentando desesperadamente de hacerse con un nombre en Siria, llegó a finales de octubre a las ciudades de Azaz, Marea y Chobanbey (Alepo, norte de Siria).

Se trata, conforme han anunciado hoy las autoridades rusas, de preparar simulacros de ataques con armas químicas, en zonas a las que ya llevaron contenedores con sustancias tóxicas, probablemente cloro, “dirigido a dar una mano libre a los opositores del legítimo Gobierno sirio (presidido por Bashar al-Asad), principalmente entre los países occidentales liderados por EE.UU.”.

No es un secreto para nadie que esta estructura funcionó exclusivamente en los territorios no controlados por el Gobierno sirio y no evitó los contactos con terroristas y extremistas”, ha destacado el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia en un comunicado, en alusión a los llamados cascos blancos.

 

Tanto Damasco como Moscú acusan a los cascos blancos de organizar varios ataques con armas químicas para influir en la opinión pública y justificar la intervención extranjera en Siria.

En abril, EE.UU., el Reino Unido y Francia lanzaron un masivo ataque aéreo contra Siria en respuesta a un presunto ataque químico en la ciudad de Duma, situada en la región de Guta Oriental, sin dar tiempo a que la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) iniciara sus investigaciones sobre el incidente.

El Ministerio de Exteriores de Rusia ha insistido en su comunicado en que tarde o temprano “todos verán la verdadera cara de los cascos blancos”. “Hacemos un llamado a sus patrocinadores occidentales para que se den cuenta del verdadero estado de las cosas y dejen de proteger a quienes, de hecho, son provocadores y extremistas”, ha alertado.

mtk/lvs/myd/mjs

Comentarios