• Bashar al-Asad, presidente de Siria
Publicada: martes, 7 de julio de 2015 17:12

Ningún país externo, incluyendo EE.UU., puede intervenir en asuntos interiores de Siria y exigir la renuncia de su presidente, Bashar al-Asad, ha destacado el embajador sirio en Rusia.

“El presidente sirio, Bashar al-Asad, fue elegido legítimamente y nadie puede exigir su renuncia”, ha declarado este martes, Riad Hadad, al rechazar la intromisión de cualquier país, incluyendo Estados Unidos, en los asuntos internos de otros países.

El presidente sirio, Bashar al-Asad, fue elegido legítimamente y nadie puede exigir su renuncia”, insiste el embajador de Siria en Rusia.

Las declaraciones del funcionario sirio se han producido después de que el presidente estadounidense, Barack Obama, alegará el lunes que la única vía para poner fin al conflicto armado desatado en Siria y erradicar a los takfiríes del grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) será formar un gobierno sin Al-Asad.

Riad Hadad, embajador sirio en Rusia.

 

Asimismo, aseguró que aumentará el apoyo armamentístico a la oposición armada en Siria para garantizar su propia seguridad, al señalar que luchar contra este grupo ultraviolento requiere una campaña a largo plazo.

Del mismo modo Hadad ha insistido en que más del 60 por ciento de los ciudadanos sirios apoyan a Al-Asad, además de denunciar que los grupos de la oposición armada en Siria están bien organizados y patrocionados desde el extranjero para oponerse al Gobierno.

El pasado 19 de febrero, Estados Unidos y Turquía llegaron a un acuerdo para entrenar y equipar en suelo turco a miembros de la llamada “oposición moderada” de Siria. Este controvertido pacto fue firmado por el vicecanciller turco, Feridun Sinirlioglu, y el embajador estadounidense en Ankara, John Bass.

En este contexto, el pasado 1 de marzo Washington y Ankara comenzaron las tareas de entrenamiento que habían acordado previamente.

El 28 de junio último, un informe publicado en la página Web del diario saudí Al-Hayat, anunció que el Gobierno de Turquía prepara 12.000 soldados para intervenir militarmente en el norte de Siria con el supuesto fin de crear “zonas seguras” para las fronteras turcas.

También, el pasado 29 de mayo, el diario turco Cumhuriyet, publicó un vídeo que revelaba cómo la Administración del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, enviaba armas a terroristas en Siria. El vídeo contenía el proceso de envío de armas por parte de los miembros de la MIT para los integrantes terroristas en Siria, en 2014.

 

Un informe divulgado en mayo corroboró que Washington sabía que armar a los denominados “opositores moderados” sirios, quienes luchan contra el Gobierno legítimo de Damasco, podría resultar en la creación de un grupo extremista en la región como Daesh.

Además, en septiembre de 2014, el senador estadounidense Rand Paul tildó de “error” la decisión de Washington para armar a los llamados “rebeldes moderados” sirios, bajo la alegación de combatir a los terroristas de Daesh.

Mientras que países aliados de Washington, como Francia, aseguran que Al-Asad deber ser excluido de la transición política y de todas las soluciones para sacar a Siria de la crisis, Irán y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) urgen a que Al-Asad sea parte de cualquier solución política.

Pese a las alegaciones del Occidente y sus aliados regionales, buena parte de los llamados “rebeldes moderados” se unen a grupos extremistas como EIIL luego de haber sido entrenados por los patrocinadores del terrorismo.

Desde 2011, Washington y sus aliados no han escatimado esfuerzo para derrocar a Al-Asad, cuyo Gobierno forma parte del eje de la resistencia antisraelí en la región. Sin embargo, sus planes han fracasado debido a la resistencia de los sirios que apoyan en mayoría a su presidente.

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