“Los ataques ilegales, no provocados e injustificados de Israel y Estados Unidos contra Irán han asestado un duro golpe al tratado [de No Proliferación Nuclear] y al sistema de salvaguardias de la Agencia Internacional de Energía Atómica”, afirmó el lunes el vicecanciller ruso, Serguéi Riabkov, durante una reunión del Club de Diálogos Internacionales en Moscú.
Describió la agresión como “una manifestación flagrante de una estrategia destinada a abusar del régimen de no proliferación nuclear y del TNP, su piedra angular”.
Ataques llevados a cabo en interés de Israel
El diplomático ruso denunció que los ataques beneficiaron principalmente los intereses de Israel, una entidad que históricamente ha ignorado el TNP. “Israel se reserva el derecho de formular acusaciones contra otros países en relación con las obligaciones de no proliferación”, criticó, y señaló que Estados Unidos, que apoyó la agresión, fue uno de los fundadores del TNP y sigue siendo uno de sus depositarios.
Cargó contra la alianza agresora a Irán por librar la guerra justo en un momento en que Estados Unidos e Irán llevaban a cabo negociaciones sobre el programa nuclear iraní. Esas pláticas, explicó, tenían como objetivo coordinar medidas voluntarias que confirmaran el carácter pacífico del programa nuclear iraní, medidas que iban más allá de los requisitos del TNP.
Asimismo, denunció ataques sistemáticos y deliberados de la coalición contra instalaciones nucleares pacíficas, y también infraestructura civil.
“No solo se bombardearon instalaciones nucleares pacíficas, lo cual es absolutamente inaceptable bajo cualquier criterio, sino también otras instalaciones civiles, incluidas instituciones educativas y científicas”, afirmó, diciendo que las agresiones mataron prácticamente a toda la cúpula dirigente.
El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva militar no provocada contra Irán, asesinando al Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, varios altos mandos militares y atacando instalaciones nucleares, escuelas, hospitales y una sinagoga en Teherán.
Asimismo, instalaciones nucleares pacíficas, protegidas por la AIEA, entre ellos el central nuclear de Bushehr, fueron alcanzadas varias veces durante el conflicto, desatando alarmas sobre los riesgos de radiación en toda la región.
Las Fuerzas Armadas iraníes respondieron con 100 oleadas de ataques de represalia en el marco de la Operación Verdadera Promesa 4, lanzando cientos de misiles balísticos e hipersónicos, así como drones, contra bases militares estadounidenses en Asia Occidental y posiciones israelíes en los territorios ocupados.
Actualmente rige un alto el fuego de dos semanas, mediado por Pakistán, aunque persisten las tensiones debido a las amenazas estadounidenses de un bloqueo naval y al firme control iraní del estrecho de Ormuz.
ftm/tqi
