• El caza bombardero Sukhoi Su-30, de fabricación rusa.
Publicada: lunes, 5 de octubre de 2015 23:17
Actualizada: martes, 6 de octubre de 2015 1:27

El Ministerio ruso de Defensa ha confirmado este lunes que uno de sus cazas entró el sábado en el espacio aéreo de Turquía debido al “mal tiempo”.

"El 3 de octubre, al maniobrar sobre las montañas y los bosques para volver a la base aérea de Hmeymim, un Su-30 entró brevemente, durante unos segundos, en el espacio aéreo de Turquía”, ha explicado el portavoz de dicho ministerio, Igor Konashenkov.

El 3 de octubre, al maniobrar sobre las montañas y los bosques para volver a la base aérea de Hmeymim, un Su-30 entró brevemente, durante unos segundos, en el espacio aéreo de Turquía”, ha explicado el Ministerio ruso de Defensa.

En un comunicado, Konashenkov ha explicado que la penetración del avión de combate ruso se ha producido al final de bombardeos contra el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe).

Tras recordar que la base de Hmeymim se encuentra solo a unos 30 kilómetros de la frontera entre Siria y Turquía, Konashenkov ha pedido al Gobierno de Ankara  que no vea lo ocurrido como un “complot”.

El vocero ha señalado que Rusia ha adoptado las medidas necesarias para impedir la repetición de tales incidentes y ha agregado que "ya se han enviado las aclaraciones correspondientes a las autoridades turcas a través del agregado militar en la embajada de Turquía en Moscú".

El portavoz del Ministerio ruso de Defensa, Igor Konashenkov.

 

Konashenkov ha desmentido que un MiG-29 ruso haya perseguido a un avión turco, tal y como habían alegado algunos medios.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Turquía, en un comunicado emitido a primeras horas de este lunes, señala que cazas F-16 turcos hicieron retroceder a un avión ruso que había penetrado el sábado en la región suroriental de su territorio.

A continuación, el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, ha amenazado con “atacar” los cazas rusos si vuelven a violar el espacio aéreo de su país.

Rusia inició la semana pasada una campaña de bombardeos contra objetivos del EIIL en el norte y en el centro del país, tras la petición de ayuda militar del presidente sirio, Bashar al-Asad.

Turquía –que califica los ataques aéreos rusos contra Daesh como un error – y Rusia tienen posturas encontradas sobre el modo de gestionar el conflicto que vive Siria. Moscú defiende al presidente sirio Al-Asad, mientras que Ankara insiste en que la salida del presidente es imprescindible. 

Desde el inicio de la crisis siria en 2011, el Gobierno del presidente turco Recep Tayyip Erdogan no ha escatimado ningún esfuerzo para acabar con el Gobierno sirio, y ha brindado todo tipo de ayuda a los que llama los "opositores moderados".

Rusia, por su parte, dice que bombardea a todos los terroristas, sin discriminación alguna, y lamenta que el Occidente y sus aliados, incluida Ankara, no tengan una definición clara de los “opositores moderados” en Siria.

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