• Estadounidenses esperan en una cola para una despensa de alimentos emergente en el estado de Massachusetts, 17 de abril de 2020. (Foto: Reuters)
Publicada: miércoles, 30 de marzo de 2022 9:21
Actualizada: miércoles, 30 de marzo de 2022 10:35

El embajador ruso ante la ONU alerta que las sanciones unilaterales del Occidente contra Moscú dirigen al mundo a una crisis alimentaria de escala histórica.

El representante de Rusia ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Vasili Nebenzia, subrayó el martes que, en estos momentos, las causas reales que están amenazando al mercado mundial de alimentos “con serias turbulencias” no están en las acciones de Rusia, sino en la “histeria sancionadora desenfrenada” que el Occidente ha desatado contra Rusia.

En este sentido, lamentó que tales medidas de los países occidentales, liderados por EE.UU., contra Rusia están despreciando tanto a sus propias poblaciones como a las de Estados del llamado sur global.

El intento de aislar a Rusia económica, financiera y logísticamente de los canales de cooperación de años de duración ya está implicando una crisis económica de escala histórica”, advirtió el embajador ruso, citado por la agencia estatal rusa de noticias TASS.

De este modo, Nebenzia puso de relieve que solo el rechazo por parte del Occidente de las “medidas restrictivas ilegales unilaterales” contra Rusia puede aliviar las tensiones en el transporte y la logística, y los lazos financieros, para garantizar “suministros ininterrumpidos y estabilizar los mercados agrícolas y alimentarios internacionales”.

Suministro de armas a Ucrania prolongará la guerra

Por otro lado, el funcionario ruso criticó el suministro de armas de Occidente a Ucrania, señalando que proporcionar armas a Kiev únicamente prolongará el conflicto entre Rusia y Ucrania, que ya ha entrado en su 35.º día.

De acuerdo con Nebenzia, el Occidente, al trasladar más armas a Ucrania, se ha convertido en el factor que está alimentando cada vez más la guerra entre estos vecinos europeos.

Las sanciones financieras y comerciales de Washington y sus aliados contra Rusia llegaron a un punto de inflexión después de que Moscú, por orden del presidente Vladimir Putin, lanzara el 24 de febrero una operación militar en Ucrania con el objetivo de “desnazificarla”.

De hecho, desde el estallido del conflicto ruso-ucraniano, se ha generado una creciente preocupación por la escasez de alimentos y energía en Europa, lo cual ha llevado a los líderes europeos a buscar proveedores alternativos para proporcionar energía en sustitución del gas ruso.

En este contexto, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, dijo el lunes que Rusia no puede “dedicarse a la caridad” mientras afronta múltiples sanciones impuestas en su contra, asegurando así que no suministrará gas a Europa si no lo paga en la moneda nacional rusa, es decir el rublo.

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