• Vladimir Putin se ha convertido en el mayor símbolo de Rusia
Publicada: miércoles, 1 de enero de 2020 2:38
Actualizada: miércoles, 1 de enero de 2020 11:10

Justo hace 20 años, el 31 de diciembre de 1999, coincidiendo con el fin de siglo, un enfermo e impopular Borís Yeltsin dimitió como presidente de Rusia.

Convocó elecciones y nombró como presidente interino a su primer ministro. Comenzaba así la era del presidente Vladimir Putin, un excoronel del KGB (Comité de Seguridad Estatal de la Unión Soviética) semidesconocido.

Desde entonces, ha presidido el país excepto durante cuatro años, del 2008 al 2012, cuando cedió la presidencia a Dimitri Medvédev y siguió influyendo en la política como primer ministro.

Hoy, tras dos décadas, aunque el Occidente lo califica como un dictador, tanto sus amigos como sus enemigos reconocen que ese político carismático le ha dado a Rusia un nuevo lugar en el mundo. Se ha convertido en un símbolo de la Rusia actual.

Sus seguidores creen que Putin ha unido a los rusos y garantizado las condiciones para el crecimiento económico y debilitado drásticamente las amenazas a la vida y seguridad de los ciudadanos.

En lo relacionado con la política exterior, su popularidad siempre ha estado por las nubes y ha alcanzado los picos más altos durante los conflictos bélicos, como la guerra con Georgia de 2008, donde alcanzó un histórico 88 %, o tras la anexión rusa de Crimea en 2014, con un 86 %.

Putin tomó posesión por cuarta vez como presidente en mayo de 2018. El político de 67 años estará al frente del país hasta 2024. La “unidad” fue la palabra clave en la que volvió a hacer énfasis este martes el hombre fuerte de Rusia en sus saludos de fin de año. La consideró como base para alcanzar los objetivos.

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