• El destructor estadounidense USS Ross.
Publicada: lunes, 15 de abril de 2019 15:58
Actualizada: lunes, 15 de abril de 2019 17:40

Los buques rusos rastrearon y pusieron bajo vigilancia constante al destructor estadounidense USS Ross, que entró el domingo en aguas del mar Negro.

“La Flota del mar Negro, con las fuerzas y los recursos asignados a tales efectos, realiza un continuo seguimiento del destructor de misiles guiados USS Ross de la Marina de Guerra estadounidense”, ha reportado el Centro Nacional de Defensa de Rusia.

En una nota divulgada este lunes, la citada entidad rusa ha precisado asimismo que en la misión llevada a cabo por la Fuerza Naval rusa participaron el buque patrullero Vasily Bykov y el navío de reconocimiento Ivan Khurs, así como varios radares terrestres.

Según informa la Armada estadounidense, el artefacto pertrechado con misiles de crucero Tomahawk, entró ayer domingo en las aguas del mar Negro, para realizar misiones rutinarias de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

El envío de este aparato a la zona, se produce unos días después de que los 29 ministros de Exteriores de la OTAN aprobaran un paquete de medidas para incrementar la presencia militar del bloque en esas aguas, con el fin de contrarrestar la influencia de Rusia en la región.

La Flota del mar Negro, con las fuerzas y los recursos asignados a tales efectos, realiza un continuo seguimiento del destructor de misiles guiados USS Ross de la Marina de Guerra estadounidense”, ha reportado el Centro Nacional de Defensa de Rusia.

 

El Gobierno ruso ha denunciado la medida de la Alianza Atlántica y ha prometido dar una respuesta “proporcional” al aumento de la presencia militar de la OTAN en el mar Negro.

La Armada rusa demostró su poderío a los miembros de la Alianza Atlántica, realizando maniobras en el mar Negro, en las que disparó misiles supersónicos antibarcos Moskit P-270 contra simulados barcos enemigos.

Moscú ha expresado en múltiples ocasiones su oposición a un mayor despliegue militar de la OTAN en el mar Negro, aseverando que el acto no hará más que crear “riesgos militares adicionales” en la región.

Rusia y el Occidente aún no han superado las tensiones que surgieron después de la crisis del este de Ucrania y la decisión de Crimea de reunificarse a Rusia en 2014. De hecho, la OTAN cumplió su 70.º aniversario este abril en una coyuntura de crecientes tensiones con el Kremlin, por divergencias en diferentes cuestiones, como la de Siria y Venezuela.

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