• Un soldado ruso en combate.
Publicada: domingo, 7 de agosto de 2016 6:38
Actualizada: jueves, 24 de noviembre de 2016 4:44

Altos funcionarios militares de EE.UU. afirman que Rusia trabaja en crear soldados con capacidades sobrehumanas y es algo que les asusta en gran medida.

Mientras que la mayoría de países busca la manera de desarrollar las más sofisticadas armas mediante la robótica, varios militares estadounidenses, citados el sábado por el diario británico Daily Star, sugieren que Rusia está centrada en desarrollar la biología humana con el fin de crear la fuerza de combate más mortal del mundo.

"Nuestros adversarios, francamente, están llevando a cabo operaciones de perfeccionamiento de humanos y nos asusta tremendamente", declaró el subsecretario estadounidense de Defensa, Bob Work.

Nuestros adversarios, francamente, están llevando a cabo operaciones de perfeccionamiento de humanos y nos asusta tremendamente", dijo el subsecretario estadounidense de Defensa, Bob Work

Los militares aseguran que Rusia no solo utiliza distintos tipos de drogas para desarrollar estas supuestas mejoras biológicas y hacer más resistentes y más rápidos a los soldados en el campo de batalla, sino que está utilizando implantes incrustados en el cerebro de los soldados para que sigan las órdenes de sus comandantes.

Además, alegan que esta tecnología microscópica puede ser implantada en soldados para propósitos más benignos como la mejora de la capacidad de cicatrización de heridas del cuerpo sin la necesidad de un médico, o de la biónica, para permitir al soldado controlar la máquina o las prótesis con su mente.

 

La secreta agencia estadounidense de Investigación de Proyectos Avanzados de Defensa (DARPA, por sus siglas en inglés), sin embargo, ya está explorando esta tecnología e incluso, en función de lo difundido en marzo de este año en curso, está gastando millones de dólares para crear un avanzado implante en el cerebro con el que un soldado pueda comunicarse directamente con ordenadores.

Por otra parte, el Ministerio británico de Defensa también estudia la viabilidad de esta tecnología para crear súper soldados en los próximos 30 años. Según demostraron unos documentos confidenciales hechos públicos en 2013, en sus planes se incluye la implantación de un chip electrónico en los cerebros de los soldados y la emisión de señales a los mismos para asegurarse de que sigan las órdenes.

snr/anz/msf

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