Así lo revelan cifras oficiales que indican los cuantiosos contratos gubernamentales adjudicados a estas multinacionales.
La profunda y prolongada crisis económica que ha sumido a Puerto Rico esta semana en el primer impago de deuda pública de su historia, parece serle ajena a las grandes corporaciones estadounidenses de lobby.
Las firmas multinacionales continúan obteniendo cuantiosas ganancias con contratos gubernamentales cuyo origen y necesidad han despertado polémica y controversia en el territorio caribeño.
Cifras oficiales revelan que el Gobierno de Alejandro García Padilla ha adjudicado unilateralmente en el último cuatrienio jugosas contrataciones por más de $ 125 millones de dólares a consultores y lobistas estadounidenses.
Los acuerdos con estas empresas tienen ramificaciones en casi todas las áreas del estado y abarcan entre otros el sistema educativo, la reestructuración de la deuda pública, las emisiones de bonos y la Autoridad de Energía Eléctrica, la corporación pública más grande de Puerto Rico. La oposición repudió este accionar.
También los sindicatos han alzado su voz contra el gobierno por dilapidar los escasos fondos públicos en empresas de lobby estadounidenses y han denunciado que estas acciones responden a las presiones de Wall Street y empresas multinacionales cuyas políticas neoliberales van en contra de los obreros y las clases más pobres del país.
Mientras que la prensa local calificó a estas adjudicaciones como una “lluvia de contratos”, funcionarios de gobierno las justificaron alegando que Puerto Rico no contaba con los especialistas apropiados. Muchos en la isla se preguntan ahora cuan correcta es esta afirmación tras los deficitarios resultados que se observan en todas las áreas donde intervinieron estos lobbies.
Carlos Rubén Rodríguez, San Juan.
snf/nal
