Se trata de la segunda visita de Naqvi a Teherán (capital iraní) en menos de una semana. El ministro paquistaní ya había viajado a la capital iraní el pasado 16 de mayo y, un día después, mantuvo una reunión privada de 90 minutos con el presidente iraní, Masud Pezeshkian.
Durante aquella visita, Naqvi también se reunió con el ministro iraní de Exteriores, Seyed Abás Araqchi, y con el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf.
En el encuentro celebrado en el Parlamento, Qalibaf abordó la situación regional y criticó la presencia de fuerzas extranjeras en Asia Occidental. “Algunos gobiernos de la región imaginaron que la presencia de Estados Unidos les traería seguridad”, declaró Qalibaf durante las conversaciones con el ministro paquistaní. “Pero los acontecimientos recientes demostraron que esta presencia no solo no genera seguridad, sino que además allana el camino para la inseguridad”, advirtió.
Por su parte, el canciller iraní agradeció los esfuerzos diplomáticos de Pakistán para evitar una escalada regional y sostuvo que las “conductas contradictorias y excesivas” de Estados Unidos representan un obstáculo serio para la diplomacia. Araqchi añadió que Teherán participa en los esfuerzos diplomáticos “con una mirada responsable”, pese a la “profunda desconfianza” hacia la administración estadounidense.
Mientras tanto, el periodista paquistaní Ansar Abasi, considerado cercano a sectores militares del país, aseguró en la red social X que las conversaciones indirectas entre Irán y Estados Unidos, facilitadas a través de Pakistán, atraviesan una fase “sensible”.
Naqvi expresó asimismo la esperanza de que los esfuerzos de Islamabad contribuyan a la paz y la estabilidad en la región.
El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel iniciaron una nueva ronda de agresiones aéreas contra Irán, unos ocho meses después de haber llevado a cabo otros ataques no provocados contra el país. En respuesta, Irán comenzó a tomar represalias rápidamente lanzando andanadas de misiles y ataques con drones contra los territorios ocupados por Israel, así como contra bases e intereses estadounidenses en países de la región.
El 8 de abril entró en vigor un alto el fuego temporal entre Irán y Estados Unidos, mediado por Pakistán. Sin embargo, las posteriores negociaciones de paz en Islamabad se estancaron debido a las exigencias maximalistas de Washington y su insistencia en posturas irrazonables.
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