El representante permanente de Rusia ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Vasili Nebenzia, ha criticado duramente a la ONU y a la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) por aplicar un “doble rasero” en la respuesta a los ataques contra instalaciones nucleares, señalando los repetidos ataques israelíes y estadounidenses contra la central nuclear de Bushehr en Irán, que, según Moscú, han quedado impunes, mientras el Consejo de Seguridad se reunió para condenar un ataque con drones cerca de un reactor en Emiratos Árabes Unidos (EAU).
Durante una sesión informativa de emergencia del Consejo de Seguridad sobre el ataque con drones del 17 de mayo, que provocó un incendio en un generador eléctrico fuera de la central nuclear de Al-Barakah en los EAU, Vasili Nebenzia afirmó que “desafortunadamente, el incidente que se discute hoy no es en absoluto el primer ataque contra una instalación nuclear civil en el contexto de la actual escalada en Oriente Medio”.
Vasili Nebenzia ha recordado que en junio de 2025, “Israel y Estados Unidos llevaron a cabo ataques directos contra instalaciones industriales y centros de investigación en territorio iraní en Fordo, Natanz, Isfahán y Arak”.
Ha añadido que la situación se volvió “aún más peligrosa” tras el inicio de la “agresión estadounidense-israelí contra Irán” el 28 de febrero.
“En los últimos meses, además de muchas de las instalaciones mencionadas, también se lanzaron ataques contra la central nuclear de Bushehr, construida y puesta en funcionamiento con la participación directa de la Federación Rusa”, ha afirmado Nebenzia.
Nebenzia ha agregado que “los ataques contra instalaciones nucleares civiles en cualquier país del mundo, especialmente bajo salvaguardias de la AIEA, son categóricamente inaceptables”.
“Está absolutamente claro que no estaríamos discutiendo hoy las amenazas a la seguridad nuclear y radiológica en Oriente Medio si no fuera por la aventura militar estadounidense-israelí contra Irán”, ha afirmado Nebenzia.
“Son Washington y Jerusalén Occidental quienes cargan con la responsabilidad de la actual escalada regional”.
También ha dicho que: “Nos desconcierta sinceramente que secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, que antes expresó su profunda alarma por el ataque en las cercanías de la central de Barakah, no haya considerado necesario reaccionar antes a los numerosos ataques contra la central de Bushehr”.
Funcionarios rusos han descrito los ataques como “violaciones flagrantes del derecho internacional” y han instado al director general de la AIEA, Rafael Grossi, a pronunciarse con mayor claridad sobre la gravedad de la amenaza que, según ellos, los adversarios de Irán intentan ignorar.
Las instalaciones nucleares iraníes han sido atacadas tanto durante la agresión de 12 días entre Estados Unidos e Israel en junio de 2025 como en los más recientes ataques contra el país.
El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron una nueva ola de ataques contra el país, incluso mientras se llevaban a cabo negociaciones indirectas entre Teherán y Washington sobre el programa nuclear pacífico de Irán.
Teherán afirma su derecho legal, bajo el TNP, a desarrollar tecnología nuclear para la producción de energía, investigación médica y avances científicos. Sin embargo, Estados Unidos y sus aliados lo acusan de buscar la capacidad técnica para desarrollar armas nucleares.
Irán ha mantenido de forma constante que considera las armas de destrucción masiva una amenaza para la humanidad y que nunca las ha incluido en su doctrina de defensa.
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