Antonio Guterres, secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), desde Nairobi, África, al abordar la tensión entre Irán y Estados Unidos, ha considerado “urgente” la desescalada del conflicto y ha llamado a todas las partes involucradas a abstenerse de cualquier acción que pueda agravarlo.
“Mi firme petición es que continúen las negociaciones con Irán hasta alcanzar una solución diplomática, que se mantenga el alto el fuego y, mientras tanto, que el estrecho de Ormuz permanezca completamente abierto. Cualquier reanudación de las hostilidades tendrá consecuencias terribles”, ha declarado Guterres este lunes en una conversación con periodistas antes de la cumbre ‘África Forward’.
Guterres ha especificado que el impacto de la guerra es especialmente grave para África, porque aproximadamente el 13 % de las importaciones de este continente, principalmente petróleo y fertilizantes, atraviesan esta vital vía fluvial que conecta el Golfo Pérsico con el mundo.
Por eso, Guterres ha dicho haber pedido a las partes que mantengan el estrecho de Ormuz abierto sin restricciones. “Este es un imperativo desde la perspectiva de los intereses de toda la comunidad internacional. Solo así se podrá devolver el precio de la energía y los fertilizantes al nivel anterior a la guerra”, ha señalaod.
⚠️✍️ La Misión de Irán ante la ONU:
— HispanTV (@Nexo_Latino) May 7, 2026
“La única solución duradera para la crisis en el estrecho de Ormuz es el fin permanente de la guerra, el levantamiento del bloqueo naval y la reanudación del tránsito normal”. pic.twitter.com/1D9W64t90d
Funcionario de la ONU: Millones podrían enfrentarse a la hambruna por Ormuz
Por su parte, el director ejecutivo de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS, por sus siglas en inglés), Jorge Moreira da Silva, ha advertido de una inminente crisis humanitaria, ya que decenas de millones de personas podrían enfrentarse al riesgo de hambruna si no se permite pronto el paso de fertilizantes a través del estrecho de Ormuz.
Antes de la guerra iniciada el 28 de febrero por la coalición estadounidense-israelí, el estrecho de Ormuz funcionaba como una de las principales arterias energéticas del mundo, por donde transitaba cerca del 20 % del petróleo global, bajo condiciones de seguridad atribuidas a las fuerzas iraníes.
En el marco de sus medidas ilegales, Estados Unidos ha impuesto un bloqueo naval a puertos iraníes, intensificando la tensión en una de las rutas más sensibles del comercio energético mundial, mientras que Irán respondió con restricciones al tránsito en este estratégico paso marítimo.
Teherán ha condenado el cerco como una violación de los términos del alto el fuego y ha respondido cerrando el estratégico estrecho de Ormuz a todo tránsito, con excepción de los buques que logren obtener autorización de las autoridades iraníes competentes para atravesar este punto crítico.
Irán, en reiteradas ocasiones, ha destacado que la única solución duradera para la crisis en el estrecho de Ormuz es el fin permanente de la guerra, el levantamiento del bloqueo naval y la reanudación del tránsito normal. También, ha advertido a los adversarios sobre la escala y modo impredecibles de la respuesta de Irán ante cualquier agresión futura.
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