El embajador y representante permanente de Irán ante la Naciones Unidas, Amir Saeid Iravani, en cartas dirigidas al secretario general de la ONU y al presidente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU), denunció una reciente retórica incendiaria del presidente estadounidense, Donald Trump, en su plataforma Truth Social, en la que advirtió que todos los puentes y centrales eléctricas iraníes podrían ser destruidos este martes a medianoche.
Las declaraciones se producen luego de que el mandatario, durante el fin de semana, pareciera fijar un nuevo plazo para que Irán reabra completamente el estrecho de Ormuz, vía marítima estratégica por la que transita una quinta parte del petróleo y gal mundial, la cual permanece cerrado parcialmente como consecuencia de las agresiones de Estados Unidos e Israel contra el país persa.
"Este tipo de declaraciones constituye un ejemplo de la incitación directa al terrorismo y evidencia una intención de cometer crímenes de guerra según el derecho internacional", dijo el diplomático.
Agregó que el ataque deliberado contra civiles y objetivos no militares —incluidas infraestructuras esenciales como centrales eléctricas y energéticas— constituye una violación del derecho internacional humanitario, e "incluso grupos terroristas como Daesh se habrían avergonzado de formular declaraciones tan descaradas y estremecedoras".
Dado que un ataque a infraestructuras civiles como centrales eléctricas "podría derivar en graves consecuencias humanitarias", el embajador persa instó a la ONU, al CSNU y a todos los Estados miembros del organismo a condenar de forma firme las declaraciones y amenazas peligrosas del mandatario estadounidense, que de ser implementadas constituyen "un acto de terrorismo de Estado y un ejemplo de crímenes de guerra".
Pidió además a la comunidad internacional adoptar medidas "inmediatas, decisivas y concretas para detener acciones ilegales y brutales" de Estados Unidos e Israel, y garantiza que los responsables rindan cuentas conforme al derecho internacional.
Iravani advirtió que "el silencio y la inacción frente a estas violaciones del derecho internacional podría debilitar el sistema internacional, socavar la Carta de las Naciones Unidas y contribuir a la normalización de crímenes de guerra, además de envalentonar a los agresores a cometer más crímenes". Asimismo, avisó que las repercusiones de estas acciones podrían ir más allá de la región de Asia Occidental.
La infraestructura civil, incluidas carreteras, puentes e instalaciones energéticas iraníes, entre otras, se ha visto afectada en los bombardeos de Estados Unidos e Israel llevados a cabo desde finales de febrero.
La República Islámica ha advertido que no tolerará ataques a sus infraestructuras vitales, enfatizando que cualquier repeticiones de tales agresiones tendrá una respuesta mucho más aplastante.
Irán ha respondido las agresiones, lanzando una represalia rápida y contundente, disparando andanadas de misiles y drones contra territorios ocupados por Israel y bases e intereses estadounidenses en toda la región.
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