• El premier israelí, Benjamín Netanyahu (izda.), y el presidente de EE.UU., Donald Trump, en una rueda de prensa conjunta en la Casa Blanca.
Publicada: miércoles, 3 de junio de 2026 18:18

Al Jazeera considera el 1 de junio como un punto de inflexión en el conflicto Israel-Líbano cuando Irán obligó a Netanyahu retroceder humillantemente del campo.

Según el análisis realizado por la cadena catarí Al Jazeera Irán logró impedir los intentos del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el presidente estadounidense, Donald Trump, de separar el frente libanés de las negociaciones y acuerdos en curso entre Washington y Teherán.

Al Jazeera detalla que, tras el alto el fuego temporal alcanzado el 8 de abril entre Washington y Teherán, las autoridades iraníes insistieron en que cualquier acuerdo debía incluir también el cese total de las hostilidades en Líbano. Sin embargo, Israel y Estados Unidos habrían intentado limitar la tregua a los suburbios del sur de Beirut, capital libanesa, mientras continuaban las agresiones militares israelíes en el sur libanés.

El informe señala que esta situación llevó al Movimiento de Resistencia Islámica de Líbano (Hezbolá) a intensificar sus operaciones de represalia contra Israel, incluyendo ataques con misiles y drones que alcanzaron zonas del norte de los territorios ocupados por Israel.

De acuerdo con Al Jazeera, Netanyahu respondió ampliando sus amenazas contra los suburbios del sur de Beirut y advirtiendo que, por cada misil o dron lanzado contra el norte israelí, diez edificios serían destruidos. Estas advertencias provocaron una evacuación masiva de residentes y el temor a una repetición de la brutal masacre israelí en Dahiya donde los bombardeos israelíes mataron al menos a 300 libaneses en un día el 8 de abril.

El análisis sostiene que la situación cambió después de que Irán anunciara la suspensión de las negociaciones con Estados Unidos y el cuartel general central Jatam al-Anbiya de Irán emitiera una advertencia pública a los habitantes de los asentamientos israelíes del norte para que abandonaran sus hogares.

 

Esta advertencia consolidó la ecuación según la cual la guerra en Líbano forma parte del enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán. Según este planteamiento, Netanyahu y Trump deben entender que no pueden excluir el frente libanés de ningún futuro alto el fuego o acuerdo; de lo contrario, Irán volvería a intervenir en el conflicto y lo haría con una intensidad y una fuerza mayores.

Como resultado, agrega el informe, Netanyahu se vio obligado a realizar una retirada humillante en Líbano, después de que el inquilino de la Casa Blanca, durante una tensa conversación telefónica, lo calificara de locoˮ y desagradecidoˮ, y le exigiera que detuviera el ataque contra los suburbios del sur de Beirut.

Una evaluación detallada de la situación indica que la ecuación que rige en Líbano ha entrado en una nueva fase cualitativa, diferente de la que existía antes del 1 de junio, fecha que se convirtió en un momento decisivo dentro de este conflicto.

Para confirmar esta valoración, es necesario considerar la advertencia emitida por el cuartel general central Jatam al-Anbiya a los colonos del norte de Israel, junto con otros dos acontecimientos anunciados por Irán casi simultáneamente. El primero fue el anuncio de la suspensión de las negociaciones o, más precisamente, la salida del estancamiento que Trump había impuesto a las conversaciones y a los intercambios diplomáticos.

 

El segundo estuvo relacionado con el aumento de las presiones sobre Trump, tanto dentro de Estados Unidos como en el ámbito internacional, especialmente ante el dilema al que se enfrentaría si estallara una nueva guerra de gran escala —ya fuera en Líbano o en Gaza— durante los diez días previos a la Copa del Mundo o en el transcurso del propio torneo. Todo ello, además, sin considerar las posibles repercusiones posteriores para Estados Unidos, que podrían afectar la posición política de Trump, del Partido Republicano y de sus partidarios.

Por consiguiente, según Al Jazeera, las circunstancias políticas y estratégicas se han vuelto cada vez más desfavorables para Trump, sumándose a una serie de reveses acumulados, especialmente durante los tres meses posteriores al 28 de febrero, fecha en la que inició junto a Netanyahu una confrontación contra Teherán, cuyas consecuencias habrían resultado altamente perjudiciales para el mandatario estadounidense.

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